jueves, diciembre 28, 2006

Mi auto-regalo de Navidad (libros usados en Powell's)

Felicidad :)

Miren lo que me regalé:

  1. M. BERNAL, Black Athena. the Afroasiatic Roots of Classical Civilization (vols. 1 y 2-- no me compré el 3, que salió en noviembre, porque aún está muy caro). Y del mismo autor: Black Athena Writes Back, que es la respuesta de Bernal a los críticos de su atrevida, extraordinaria hipótesis (algunos textos del debate aquí).
  2. W. BRUEGGEMANN, An Introduction to the Old Testament: The Canon and Christian Imagination (es como la versión histórica de su obra maestra, más teológica, que es la Theology od the Old Testament). Y del mismo, la versión actualizada de The Prophetic Imagination.
  3. D. COMPARETTI, Vergil in the Middle Ages (¡en Gorgias Press!, jeje).
  4. E. EISENBERG, The Ecology of Eden. Le traigo muchas ganas a éste... Vean la página oficial del autor aquí.
  5. N. GOTTWALD, The Hebrew Bible: A Socio-Literary Introduction (incluye CD, jiji). Del gran sociólogo autor de Las tribus de Yavé.
  6. A. HESCHEL, The Prophets (2 vols.). Del rabino norteamericano que organizó la protesta contra la guerra de Vietnam.
  7. R. SCHEVILL, Ovid and the Renaissance in Spain. Un clásico de principios de siglo que acaba de reimprimirse.
  8. L. P. WILKINSON, Ovid Recalled. La obra maestra del mejor conocedor (vivo) de poesía latina en lengua inglesa. Tengo, en fotocopias, su Horacio y su comentario a las Georgicas (ese último me gusta mucho). A ver si esta introducción a Ovidio puede con la maravillosa obrita de Herman Fraenkel, que es --hasta ahorita-- mi libro favorito sobre el poeta (¡Fraenkel es increíble!)...
  9. Y (¡gracias a Dios!) son todos, porque no tuvieron en existencia un libro que pedí sobre san Jerónimo, otro sobre la teoría de la tradición en Orígenes, y otro del biólogo Daniel Hillel que se llama A Natural History of the Bible (al que también le traía muchas ganas).



(Ahora, ¿cómo hago para pagar todo esto?...).

miércoles, diciembre 27, 2006

Mi polémica con David Calderón

Quiero compartirles un texto mío, que circuló en Internet los días pasados, a propósito de la tremenda situación que México está viviendo. Pero primero el contexto:
  1. En la primera semana de diciembre, el presidente Felipe Calderón tomó posesión y dio a conocer sus primeras propuestas de gobiernos. Todos sabemos el difícil contexto de la toma de posesión: una elección cerradísima, cuyo resultado final no quiso ser revisado legalmente, con visible participación por parte del gobierno federal en favor del candidato de la derecha, todo en medio de un clima de linchamiento orquestado desde el gobierno, los empresarios y las grandes cadenas televisivas, clima que duró casi dos años y contribuyó a una polarización de la sociedad, que hoy --en la revuelta magisterial de Oaxaca-- está cosechando nefandas consecuencias (para los lectores no mexicanos, les recomiendo el buen resumen de Ignacio Ramonet publicado en Le Monde).
  2. Pues, a pesar de todo, Felipe Calderón toma posesión el 1o de diciembre. En la primera semana de diciembre da a conocer su proyecto de presupuesto. En el mismo se han reducido sensiblemente los gastos a cultura (disminución del 30$), educación (1.2%, con énfasis en la educación pública y superior) y salud (alrededor del 80% en el presupuesto para tratar el SIDA, por ejemplo: véanse las notas en Milenio, 7-10 dic. 2006). No son los únicos temas importantes en el presupuesto, pero sí son temas que simbólicamente significan mucho: instituciones de excelencia anuncian que, de aprovarse tal cual el presupuesto, se les estará condenando a la muerte; hay furiosas protestas de artistas e intelectuales, que perciben en este presupuesto es el primer paso hacia la privatización de las instituciones culturales y educativas del Estado.
  3. El acabóse viene cuando, al día siguiente de anunciarse el recorte (9 de diciembre), la prensa decide entrevistar al diputado René Padilla Orozco, que es el coordinador del grupo parlamentario encargado de revisar el presupuesto enviado por la Presidencia, y que --como Calderón-- pertenece al partido de derecha, el PAN. Las preguntas van sobre todo por la opinión que al diputado le merece la drástica disminución de presupuesto para la UNAM, que es la mejor universidad de América Latina y representa mucho para los mexicanos por su caracter público, popular y masivo. El diputado responde que "qué bueno" el recorte. Los reporteros indignados se le van encima. Vean la joyita aquí.
  4. En ese contexto, mi amigo Héctor Conde nos envía una carta colectiva donde expresa su enojo por lo que está pasando, y adjunta algunas notas de correo sobre el tema.
  5. A la carta colectiva de Héctor responde David Calderón; a petición de Héctor, la carta de David se hace pública para que iniciemos, los que queramos, un debate sobre lo que está pasando en México. Les transcribo la carta, con la nota introductoria de Héctor:


***


Estimados amigos:

Como ustedes recordarán, hace unos días envié un comentario sobre la reducción al presupuesto a la Educación Superior para el 2007. Ahora quisiera compartirles algunas observaciones que un amigo, David Calderón, filósofo y activista social, presidente de la Fundación A favor de lo Mejor, me ha hecho llegar.


Ojalá este sea el inicio de un fructífero diálogo.


Atte: Héctor Conde

***


Estimado Héctor:

Ahora continúo con mi diatriba. Yo discrepo en cuanto
a la desproporción en el gasto asignado a la educación
superior. Me preocupa que los universitarios no tengan
presente las necesidades monumentales que hay de
inversión en la educación básica. Difícilmente escuché
indignación por la pérdida de clases en Oaxaca, o por
la falta de compromiso de los unamitas con el servicio
social comunitario. Es claro que los niños de primaria
no queman camiones, y que sus autoridades no tienen el
poder político de interlocución que sí tienen los
rectores de ANUIES. Hay una profunda injusticia en lo
que se destina a las universidades, y aún dentro de
ellas es cuestionable la marginación que se hace de la
investigación auténticamente científica o humanística.
El rebuzno del diputado es deleznable, pero la
autocrítica de los propios universitarios difícilmente
llega a verse a sí mismos como privilegiados. El
discurso de toma de posesión de Vasconcelos como
rector es dolorosamente actual: en un país tan
profundamente discriminatorio, tener cátedras de
interpretación de poesía francesa es lamentable. Creo
que se sacará gran provecho de un seguimiento estricto
del presupuesto educativo, será siempre bienvenida la
exigencia ciudadana de rendición de cuentas y de
propuestas creativas para la distribución de recursos
escasos, siempre con la conciencia que estudiar
humanidades en México es ya un lujo persa que sólo se
compensa cuando el humanista es también un luchador
social efectivo, sobrio y feroz consigo mismo.

Saludos,
David

***

Estimado Héctor:
Gracias por tu apertura y escucha; si tú consideras que es adecuado, por supuesto que puedes compartirlo. Las últimas observaciones que tengo son:
a) Como efectivamente sugieres, los recortes no sustituyen un mejor sistema de recaudación. Y el gruso de la recaudación se escapa no en el comercio ilegal hormiga, sino en las mañosas contabilidades de las grandes empresas.
b) La UNAM tiene una pesada hipoteca social que poner a la luz. Me explico: además de gastos insensatos (tirajes de 6000 ejemplares de libros de poesía que no le dicen nada a la gente, y que se mueren de polvo y de incuria en las librerías de la UNAM... acabarán rematados de a tres pesos, años después, a las salidas de los metros) y de criterios cuestionables (¿se han fijado que muchos de los becarios de la Facultad, para estudios de posgrado, son de una extracción social privilegiada, o al menos sin necesidad de subsidio? En dichas condiciones, ¿la beca reduce, o más bien ahonda la brecha social, al premiar al ya de por sí privilegiado?), es claro que absorbe una proporción de presupuesto en unas condiciones mucho más favorables que el CINVESTAV del Poli, o que la Universidad Narro, sólo por citar a dos potencias internacionales en auténtica investigación científica.
c) Es claro que en este gobierno, tanto los miembros del ejecutivo como del legislativo no se caracterizan por su conocimiento y aprecio de la educación pública. Yo exhorto a los universitarios a verse un poco menos a sí mismos y a involucrarse con más profundidad en los problemas de la educación básica, como plataforma comunitaria indispensable para un mínimo de justicia social. Acaba de tomar posesión Axel Didrikson, profesor de la Facultad e investigador en el antes CESU y ahora IIESU, como nuevo secretario de Educación Pública del GDF; esperemos que su gestión lleve el sello de las inquietudes universitarias.

Un abrazo,
David

***

Así comienza la polémica. Al día siguiente de leer las cartas de David (15 de diciembre), decido responderle en una carta que también hago pública, y que a continuación transcribo:

***

Querido David:

Atendiendo a la propuesta de Héctor, quisiera compartirte mis comentarios respuesto de tu respuesta al comentario de Héctor (nota para los amigos: Héctor Conde mandó una carta colectiva expresando su malestar por las declaraciones contra la UNAM hechas por cierto diputado del PAN, y David Calderón respondió con una carta citada arriba, y ésta es respuesta de esa respuesta)

I. a) Me parece que el problema al que Héctor alude no tiene que ver con la desproporción de gastos asignados a la educación superior, sino a la desproporción de gastos asignados a la educación (así, a secas), a salud y a cultura; desproporción que aparece al confrontar los gastos asignados a educación con los asignados a otras áreas (por ejemplo, seguridad).A ello apunta el comentario de Olivier Degreef, de UNICEF, publicado en La Jornada el día 12 del presente, comentario que sin duda conoces.


b) Pero, ¿qué revelan esos números, y cómo los hemos leído en relación a las declaraciones de nuestro amigo, el diputado Padilla Orozco? Pues los hemos leído con asombro e indignación, porque el nuevo ajuste de números nos lleva a preguntarnos por el proyecto de nación que hay detrás del presupuesto: ¿qué México se está intentando construir cuando se recortan 4 mil 500 millones de pesos a la educación y casi un 30% a la cultura? En ese contexto está la declaración de Carlos Monsiváis, de deliciosa ironía, publicada en La Jornada el día 8 del presente, y que me permito recordarte in extensu: "Creo entender la lógica de esa disminución considerable en asuntos de la cultura, que se corresponde con el aumento eficaz en las cuestiones de seguridad". Y luego, la ironía (reirse siempre sirve para mantener la cordura, y para mostrar las cosas que duelen y que deben ser criticadas):"En efecto, hace falta resguardar debidamente los conciertos, los cineclubes, las obras de teatro, las óperas, las exposiciones, las conferencias, las mesas redondas, los simposios y todo aquello que por ser uno de los bienes preciados de la nación necesita seguridad. Supongo que se quita el dinero a la cultura para dedicarlo a la protección de los asistentes a actos de cultura, lo cual me parece bien, porque lo que se quita por un lado se salva por otro". Pues, de otro modo, no se entendería por qué, en el discurso, Calderón dijo que educación y cultura serían prioridad nacional e inclinó la cabeza ante las recomendaciones de organismos internacionales (que proponen darle a educación por lo menos 1% del PIB, algo bastante razonable si pensamos en lo que del PIB destinamos para pagar deudas de bancos quebrados), y en la prácticadisminuye aún más el presupuesto de estos rubros, condenando a varios de ellos a la desaparición efectiva, a la muerte por hambre presupuestal.


c) En ese contexto más concreto (el del proyecto), han caído, a mi parecer, las infaustas declaraciones del legislador del PAN: defender el presupuesto asignado a la UNAM tiene que ver con la defensa de unos valores y un proyecto de nación (nacionalismo y latinoamericanismo, excelencia académica, vocación de servicio, investigación de los problemas de nuestra tierra, caracter popular, laico y gratuito de la educación)... Valores que, aun en crisis y necesitados de revisión, son\nnecesarios para pensar un México distinto al que nos ofrece la realidad ramplona de la realpolitik. La UNAM huele a PRI, a porrismo, a vasconcelismo, a populismo, a Estado de Bienestar "propiciador de crisis"; pero también huele a Estado comprometido, a educación para todos, a voluntad de conocer nuestros problemas para transformarlos, en suma, a Utopía (no de las que "no puede\nhaberlas en ningún lugar", sino de las que sirven para caminar, como dice Eduardo Galeano, porque iluminan el presente al ofrecernos imágenes nuevas y distintas de lo que puede ser). No necesito recordarte que, desde Carlos Salinas (por lo menos), los intentos de privatizar la educación pública y gratuita han comenzado siempre por la UNAM, y que ello ha sucedido no sólo por lo que ella objetivamente es, sino por lo que representa. Ahí está la parte subjetiva que explica por qué la defensa de la UNAM ha sido, de varios sexenios para acá, tan importante para nosotros; y allí uno entiende las razones subjetivas, valorativas, que hicieron durar tanto una huelga tan dolorosa, tan enloquecedora, como fue la de 1999.


d) Por ello, las declaraciones de nuestro querido legislador, con toda su rampante falta de información, fueron --en cierto sentido-- declaraciones buenas: permitieron ver claramente los prejuicios, odios, desprecios e inquietudes que hacen posible esa falta de información. Si el señor diputado tiene ya esa actitud hacia nuestra Universidad, es comprensible que no se tome siquiera el tiempo de leer los números duros que explican los avances y problemas de la UNAM (o, que si los conoce, los descalifique como "una invención del enemigo" o "exageraciones malintencionadas" --para decir burda y chistosamente algunas frases que he escuchado muy seguido los últimos días en boca de amigos y colegas que están de acuerdo con la actitud del sr. diputado, aunque le reprochen su falta de conocimientos a la hora de enunciar la crítica). La asunción de la mayoría de nosotros fue que la actitud vital de nuestro querido legislador respecto de la UNAM era una actitud más o menos compartida por el grupo político al que pertenece (asunción que me parece correcta). Y nuestra respuesta estuvo motivada en que, según parece, esos prejuicios, odios, desprecios e inquietudes no están sólo dirigidas hacia la UNAM en cuanto tal, sino a lo que la UNAM representa, para bien y para mal; al papel de la UNAM como ideal regulativo "utópico" que podría dar luces para pensar un proyecto de nación distinto al que hoy se quiere imponer. Así que no sólo se trata de decirle a Padilla Orozco que por favor se informe antes de opinar. Qué bueno que no se informó. Así le vimos la piel rayada al tigre.

II. En ese contexto, me parece preocupante que, a la hora de discutir el papel de la educación en el proyecto de nación que todos queremos, refieras a las autocríticas que como universitarios debemos hacernos, y luego refieras a la APPO: "Me preocupa que los universitarios no tengan presente las necesidades monumentales que hay de inversión en la educación básica. Difícilmente escuché indignación por la pérdida de clases en Oaxaca (...) Es claro que los niños de primaria no queman camiones". Discúlpame, pero no entiendo el sentido de lo que querías decirnos. Pareciera que, de modo inconsciente, estableces una especie de comparación entre los "indignados" por la reducción de presupuesto a la UNAM y los "no indignados" por "la pérdida de clases en Oaxaca", que "no se indignan" ante "la quema de camiones", es decir, que están de acuerdo con ella (¿quizá, que en parte participan en ella?). Date por favor cuenta de lo peligroso de esta comparación: es como decir que 1) los participantes en el problema de Oaxaca (la APPO) son "quemadores de camiones" que además "no son niños" (son una especie de fuerzas oscuras, por lo visto); que 2) los que "se indignan" por las declaraciones del sr. diputado respecto de la UNAM son, más o menos, los mismos que "no se indignan" por la quema de camiones; y por tanto, que 3) los que se quieran "indignar" por el ataque a la UNAM serán los mismos "aprobadores" de la quema de camiones (y quizá, también, los "quemadores de camiones" mismos). Es terrible esto que pareces dar a entender. Porque dos consecuencias serían que 4) probablemente, toda protesta contra el ataque a la UNAM será igual a la "quema de camiones" en Oaxaca, y que 5), probablemente, la mejor manera de afrontar estas protestas contra el ataque a la UNAM es la misma manera con la que se afrontaron las protestas en Oaxaca: la represión por parte del Estado. Es decir, que te quiero llamar la atención sobre un comentario aparentemente secundario de tu carta a Héctor, porque ese comentario revela, a mi parecer, una posición subjetiva peligrosa respecto del problema de la UNAM, que tendería a justificar una represión que aún no ha sucedido pero cuyo modelo ya fue probado en Oaxaca y a-probado en lo que acabas de escribir. Ni la APPO es igual a la protesta por el ataque a la UNAM, ni los protestantes por este ataque somos "quemadores de camiones" o "aprobadores de la quema de camiones". Dejo al margen una discusión, muy importante, que es la de lo que está ocurriendo en Oaxaca, que es mucho más que una "quema de camiones" por parte de 'fuerzas oscuras' que "no son niños". Basta escuchar los testimonios que valientemente ha pasado Carmen Aristegui en su programa de radio las últimas semanas. No sólo se trata de quema de camiones. Hay testimonios muy reales que hablan de pezones cortados, tortura psicológica y física, desapariciones de activistas, cargos inventados, juicios sin abogados. Hay un sufrimiento muy real, y un uso efectivo del Estado para reprimir violentamente un movimiento social…, que, como todo movimiento, no escapa a la red de intereses viciados de la política mexicana del momento, pero que también puede ser expresión de intereses justos, arraigados en la situación que le dio origen al mismo; y que, por tanto, debe ser escuchado sin satanizarse por su "quema de camiones



III. Dices: "El discurso de toma de posesión de Vasconcelos como rector es dolorosamente actual: en un país tan profundamente discriminatorio, tener cátedras de Iterpretación de poesía francesa es lamentable", y al hablar de los "gastos insensatos" de la UNAM ejemplificas con "tirajes de 6000 ejemplares de libros de poesía que no le dicen nada a la gente, y que se mueren de polvo y de incuria en las librerías de la UNAM... acabarán rematados de a tres pesos, años después, a las salidas de los metros".


Tu alusión al discurso de Vasconcelos me hizo sonreír porque me trajo a la mente otra anécdota, de cuando Vasconcelos mismo era Secretario de Educación e hizo imprimir su colección de clásicos universales, en tiraje masivo, destinados al pueblo mexicano que comenzaba a alfabetizarse en las grandes campañas de la SEP. Claude Fell cuenta la anécdota en su extraordinario Los años del águila (que, por cierto, fue publicado por la UNAM): Vasconcelos fue el centro de una agria polémica con los diputados de la época, que lo acusaban de gastarse el dinero de la nación en editar libros que nadie iba a leer y que además eran, en sí mismos, poco importantes si se los comparaba con problemas más 'pragmáticos' en ese momento enfrentados por México (hay un detalle chistoso: los muchos artículos polémicos que atacaban la decisión de traducir, por primera vez al castellano, una selección mayor de las Eneadas de Plotino, que era "un filósofo oriental" que "no tuvo apenas repercusión en la historia de la filosofía occidental"). Tú mismo comparas el momento de Vasconcelos con el momento actual, y quiero atender a tu propuesta para hacer lo mismo, y preguntarte si realmente crees lamentable tener cátedras de interpretación de poesía francesa en un país con tanta desigualdad como México, y si no suena parecido ese lamento al lamento de los diputados que se burlaban de la edición de Plotino. Y continuar con esa comparación, y llamar la atención sobre las consecuencias de la edición de Plotino y del trabajo vasconcelista, y postular luego que esas consecuencias podrían compararse a las que hoy tiene el trabajo editorial de la UNAM. Ello no quiere decir que estemos de acuerdo con el pésimo sistema de distribución de las publicaciones universitarias (un problema que también parece heredado de Vasconcelos). Esos seis mil ejemplares que hiperbólicamente convocas tendrían que estar en la calle, distribuyéndose, al servicio de una educación popular ligada a un proyecto de nación.


IV. ¿Cómo discriminar entre problemas? ¿Qué es más importante: editar un libro de poesía o financiar una investigación científica? Aventuro una respuesta por medio de otra pregunta: ¿no será, acaso, una falsa oposición esa que enfrenta la investigación científica y el libro de poesía? Y ¿es lamentable que, en un país como México, tengamos cátedras de interpretación de poesía francesa? Yo, precisamente, me dedico a la interpretación de poesía, no francesa, pero sí hispánica, y --aunque no la interpreto profesionalmente-- sí soy un asiduo lector de poesía latina (y aprendí latín gracias a que viajé desde provincia a la ciudad de México, y estudié en la UNAM). Y mi opinión de sujeto envuelto en el problema que planteas es que la poesía francesa y de otras partes ayuda efectivamente a disminuir el rezago social, aunque de manera distinta que el desarrollo efectivo de ciencia y tecnología (muy necesaria para que nuestro país salga de la dependencia económica). Cicerón lo decía de manera bellísima en su De Inventione (I. 36), cuando explicaba que un hábito (habitum) no es sino "un constante y absoluto perfeccionamiento del ánimo o del cuerpo en alguna cosa, como la percepción de una virtud o de algún arte, o cualquier ciencia e igualmente alguna conveniencia del cuerpo no dada por la naturaleza, sino alcanzada con estudio e industria". Desarrollar, en un país como México, el habitum de la lectura de poesía francesa (por ejemplo), es más que nunca necesario, porque ayuda a que los mexicanos cultiven su espíritu, y por medio de ello alcancen una perspectiva crítica que los haga dueños de su propio futuro, una perspectiva que es piedra de toque para emplear esa ciencia y esa tecnología, tan importante, en beneficio de todo el país (y no sólo de la compañía que financió el proyecto de investigación tecnológica). O, para decirlo con palabras que ya casi no se usan, las humanidades tienen importancia en el proyecto de nación porque su cultivo es combate eficiente de la dependencia cultural en que se apoya la dependencia económica.



Disculpa lo largo de mi respuesta. Te mando un saludo afectuoso, y otro a Héctor (que nos convoca), y a los amigos que andan por aquí,

Rafael Mondragón.

***

Así están las cosas en México, queridos amigos...

Egoteca

Los amigos de Devrayativa publicaron un poema mío, un poco viejito, aquí :)

miércoles, diciembre 13, 2006

Walter Brueggemann: poesía, imaginación y profecía

Quizá algunos de ustedes conocen la obra del norteamericano Walter Brueggemann (o Bruggemann), que es, en mi opinión, uno de los teólogos más interesantes de los últimos tiempos. The Prophetic Imagination (ca. 1975, la edición actualizada salió apenas en 2001), el libro que le valió el reconocimiento internacional, formula por primera vez su hipótesis de trabajo: la Revelación del Dios cristiano (en quien Bruggemann cree) no trata sólo de ciertos contenidos ‘abstractos’ y objetivos, sino sobre todo es la apertura de un horizonte de imaginación, a partir del cual los hombres pueden pensarse a sí mismos; pensar su presente y su futuro (un poco a la manera del principio-esperanza en Bloch o de lo mesiánico en Benjamin): la entrada de lo Divino en la historia humana es la inauguración de nuevas formas de imaginar e imaginarnos, de inventarnos a nosotros mismos, de darle sentido a nuestra vida cotidiana y --sobre todo-- de abrir maneras que ayuden a cambiar esa vida, ese mundo (y sí…, es más sofisticado, y anterior cronológicamente, al planteamiento de Harold Bloom en Shakespeare o la invención de lo humano). Así que no hay contradicción entre el carácter absoluto de la Revelación y la historicidad polémica de sus distintos testimonios. La historia humana es, como en Vico (y en nuestro Lezama), una historia de las imaginaciones, del Ser que se inventa a sí mismo en la historia.

The Prophetic Imagination trataba, precisamente, de la imaginación profética: en breves pero densas páginas, Brueggemann mostraba que ese nuevo modo de imaginación podía ser caracterizado a partir del recurso a ciertos tópicos, estilos y figuras retóricas; que todo ese material lingüístico era la fuente primaria para analizar ciertos modos de conciencia y de percepción que se contraponían históricamente (un poco como en el método materialista)… Y así nuestro teólogo ofrecía un método muy sugestivo para transitar del análisis filológico y lingüístico, al histórico, y finalmente al filosófico-teológico. Aún si no creemos en Dios (yo sí creo), este aspecto de la metodología me parece muy importante, porque se trata de un modelo que permite integrar distintas disciplinas en un discurso que busca, no sólo conocer la realidad de la que habla, sino ayudar a transformar la que vivimos.

Porque Bruggemann es, no sólo el biblista más conocido en los Estados Unidos (y uno de los más reconocidos); es también una persona con la mirada atenta en el mundo de hoy, un teólogo militante. Mucha gente se enojaba (y aún se enoja) porque los libros de Bruggemann están escritos en un estilo engañosamente sencillo. Esto tiene que ver con el ministerio y la práctica de la proclamación, tan importante en el carisma de nuestros hermanos protestantes: no debe haber contradicción entre la escritura erudita y la facilidad del estilo, pues si estamos hablando de cosas importantes (y la teología es la más importante, para ellos) es necesario que todos las entendamos. Podemos ver una analogía con nuestra teología de la liberación: del primer libro de Gustavo Gutiérrez a obras actuales, como Ecología de Leonardo Boff, ha habido un cambio fundamental: el discurso filosófico-teológico es cada vez más rico y más complejo: Heiddegger dialoga con la física cuántica, las matemáticas, las ciencias sociales, así como el budismo con el cristianismo; pero la actitud también ha cambiado: el acento está ahora puesto en hacer un discurso cada vez más claro, y con las tintas cargadas hacia el lado esperanzador, pues la teoría tiene como función alumbrar la realidad de las comunidades que están luchando por cambiar las cosas.

***

He decidido traducir algunos artículos de este teólogo para compartirlos con ustedes. Aquí abajo les traduzco un pequeño testimonio de Dixon, un amigo norteamericano que en octubre de 2004 asistió a una plática teológica con Bruggemann. Es una buena manera, muy cálida, de acercarse al pensamiento de este hombre tan polémico. Pueden ver aquí la entrada original en inglés, para confrontarla con mi traducción. Lo que viene entre corchetes es de Dixon mismo, y los números remiten a mis propios comentarios, en notas al pie. Cuando me he encontrado con cosas que no se pueden traducir sin perder matices importantes, indico entre corchetes y en cursivas la palabra original, como se acostumbra en traducciones de este tipo. Ojalá les guste, espero subir algún otro artículo en los días que siguen.

Una última anotación de traductor. Creo que la obra de Bruggemann adolece de los mismos defectos que las de otros teólogos cristianos (y también judíos y musulmanes) que están comprometidos con la cuestión social pero no cuestionan su lugar como teólogos; al leer tesis como las números 7, 9, 10 y 14, abajo, uno siente la tentación de traducir los verbos indicativos como subjuntivos: cambiar el es por el podría ser, el trata por el puede tratar. El problema de postular una teología crítica es que muchas veces se concluye, sin querer, que es la teología la que fundamenta todas las posibilidades de teorizar críticamente. ¿Qué pasa con la gente que trabaja desde otros ámbitos del saber, académicos o no? ¿Qué pasa con los no creyentes que de cualquier manera trabajan, teóricamente o no, en la construcción de un mundo mejor para todos? ¿Y qué pasa, finalmente, con el diálogo interreligioso? Son todas estas preguntas que siguen resonando en el mundo de hoy. Así que decidí dejar el texto como está, con todas sus ambigüedades, con sus verbos indicativos y su vocabulario problemático (Antiguo Testamento y no Tanakh o Biblia judía).


***

Sobre Walter Bruggemann

Por Dixon. Fuente original aquí.

El mes pasado asistí a una conversación teológica con Walter Bruggemann, quien es un teólogo "post-liberal"; podría decirse que está en el mismo bote que Richard Foster y Dallas Willard, con la salvedad de que --como dice mi amigo Thomas-- Bruggemann está en la orilla izquierda del bote.

Pasamos un momento fabuloso, e intelectualmente provocativo. Brueggemann comenzó lanzando diecinueve tesis (o cosas sobre las que está pensando). Las siguientes cosas, entre otras, fueron algunas de las que más se me pegaron:

Las diecinueve tesis de Bruggemann

  1. Todo mundo vive a través de una codificación [script].
  2. Somos codificados por medio del crecimiento normal y por la socialización.
  3. La codificación dominante de nuestra sociedad es la del consumismo-militarista-tecnológico- terapéutico.
  4. Esta codificación nos promete seguridad y felicidad.
  5. Esta codificación ha fallado.
  6. La salud de nuestra sociedad depende de nuestra capacidad de salir de esta codificación, pero nos resistimos a ello.[1]
  7. El ministerio [cristiano] debe decodificar esta codificación dominante [esta es su tarea].
  8. Esta tarea se realiza a través de codificaciones alternativas, o en la fundamentación de una contra-imaginación.
  9. Esta codificación alternativa se funda en la Escritura y tradición de la Iglesia.
  10. Esta codificación alternativa trata del Dios Uno-y-Trino.
  11. Esta codificación alternativa no es monolítica, total, ni está completa, sino que más bien se trata de una colección hecha jirones [rag-tag], dislocada, que apunta, en su conjunto, hacia un Dios escondido.
  12. Esta codificación fragmentada no puede ser domesticada o suavizada (ni siquiera por teologos/as sistemáticos).[2]
  13. Esta codificación invita a los adherentes a sus textos para que debatan unos con otros.
  14. El bautismo es la entrada a esta codificación alternativa.
  15. La obra del ministerio consiste en el crecimiento/socialización de esta codificación alternativa.
  16. La mayoría de nosotros somos ambiguos sobre esta codificación alternativa. Es decir, que en verdad queremos ambas codificaciones, y vacilamos entre ellas.
  17. Este espacio de ambivalencia entre codificaciones es el campo de batalla del Espíritu.
  18. El ministerio es gestor de esta ambivalencia.
  19. La obra del ministerio es necesaria porque nadie más dentro de la iglesia (y la sinagoga) tiene voluntad (y capacidad) para entrar a este campo abierto de ambivalencias.
“El evangelio no trata de certezas. Trata de fidelidad. No existe suficiente certidumbre en este mundo como para hacernos felices”.

Esto tiene que ver con que la certidumbre es una categoría epistemológica, mientras que la fidelidad es una categoría relacional. El evangelio trata, más que nada, sobre un cierto tipo de relación.

“Dios es un practicante de violencia que se está recuperando”.

Brueggemann dice esto refiriéndose a la violencia en el Antiguo Testamento. Con ello quiere decir que Dios antes pensaba que el uso de violencia era buena idea, pero que luego decidió dejarla. Sin embargo, como todos los adictos, ha tenido recaídas. De entre las cuales, la Cruz es, o bien la liberación final, o bien una recaída más.

“El Sabbath es antídoto de la ansiedad”.

Una de las cosas que aprendí es que Bruggemann sobreentiende las cosas de manera intencionada, para de ese modo inducir a la gente a que piense. Y, ciertamente, funcionó conmigo.

Realmente me pareció que la idea de desarrollar una codificación alternativa era, al tiempo, una idea muy emocionante y tremendamente retadora. Sobre aquello del “practicante de violencia que se está recuperando” no sé aún qué pensar.

[Párrafo eliminado, donde Dixon platica brevemente del concierto de REM al que acababa de ir]

Shalom,

Dixon



Notas del traductor

[1] [Por supuesto, uno piensa en La construcción social de la realidad, y también en el Freud de El malestar en la cultura].

[2] [Se refiere primariamente a los teólogos que hacen teología sistemática, no a los que trabajan sistemáticamente, pero la ambigüedad está allí, y por eso la conservé en español].

Se pueden leer algunos excelentes artículos de Brueggemann aquí. La plática a la que asistió Dixon puede escucharse en MP3 aquí. Allí encontrarán la formalización, más 'académica', de lo que dijo el teólogo; los invito a confrontarla con el testimonio de Dixon, que (según creo) supo leer bien en el fuego blanco detrás del fuego negro de la letra de B.

martes, diciembre 12, 2006

Y escucho con mis ojos a los muertos (I): Gorgias Press

Yo creo que estamos juntos en el camino de esta vida, sobre todo, para compartir las alegrías, las verdades; para hacer ese camino más habitable (no quisiera decir que más humano, porque la vida es más que lo humano). Y por eso vale la pena leer y compartir las lecturas, que no es sino una manera más --harto humilde-- de compartir la vida y sus hallazgos. Y por ello quiero platicarles de algunas personas que se han dedicado a construir espacios para que habiten los hallazgos. Y las primeras personas de quienes les quiero platicar son los amigos de Gorgias Press.

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Conocí por vez primera a Gorgias Press gracias a una casualidad, de ésas que brinda el realismo mágico mexicano. Hace como año y medio estaba muy metido en la lectura de Virgilio. Era la época del deslumbramiento por Miguel Antonio Caro (todavía sigo deslumbrado), y de la persecución paciente y minuciosa de un libro: Virgilio en el medievo del extraordinario latinista Domenico Comparetti; una de las obras mayores de la filología del siglo XX, de la pluma de un hombre que educó a los grandes estilistas italianos de la poesía latina (por ejemplo a Pasquali). Pues llevaba muchos meses (de verdad fueron muchos) yendo cada dos días a nuestra bienamada Biblioteca Central, en donde --según cuenta la leyenda y atestigua el catálogo electrónico-- había un ejemplar en italiano del libro... Un ejemplar que nunca ha aparecido, en los casi dos años que llevo buscándolo, por lo menos una vez por semana. Es el momento en donde a toda persona que ha estudiado en nuestra UNAM se le ocurre recordar anécdotas sobre libros robados, revistas académicas que salen de la biblioteca en los botes de la basura para que los trabajadores las puedan vender en el mercado negro, sobre pedido (y además, escandalosamente baratas)... Y, como me gusta decir, cuando se ha perdido todo (hasta Virgilio en el medievo), la dignidad, el sentido del humor y los zapatos es siempre lo último que nos queda.

Pero como la sed de aprender no puede detenerse por pequeños mercados negros y desapariciones inexplicables, me di la tarea de conseguir el libro, aunque no estuviera en italiano (hasta donde tengo noticia, el libro nunca se tradujo al español)... Y hete aquí que, gracias a la maravillosa librería independiente Powell's, un día descubro una edición en inglés con un pie de imprenta recientísimo. Se trata de la traducción de Benecke, pero la portada es nueva, y el pie es distinto. Se trata de una editorial académica de la que nunca había oído. Así que me pongo a buscar en Internet, y hete aquí que me encuentro con una pequeña editorial norteamericana, con un catálogo exquisito. Y resulta que se trata de un mini-proyecto, de ésos que se han hecho posibles gracias a las nuevas tecnologías digitales, que permiten imprimir sobre demanda, y así abaratar los costos de producción... Un pequeño proyecto formado por tres personas (sobre todo los esposos George y Christine Kiraz, que tienen la Academia metida en su árbol genealógico), dedicados a labores de informática pero con una pasión común por los idiomas del Oriente antiguo (!), verdaderos especialistas no académicos en árabe, copto y --sobre todo-- siríaco.

De eso se trata Gorgias Press, que en estos días cumplió cinco años de vida: de abrir un espacio de libertad y amor al conocimiento, aprovechando al máximo las nuevas tecnologías, que han servido para encadenar al hombre pero también pueden servir para crear nuevos espacios y nuevas formas de relacionarnos. 400 títulos en el catálogo y diez millones de ejemplares vendidos atestiguan que las cosas pueden ser de otra manera. Estos muchachos se dan la libertad de publicar lo que les da la gana. Y también de recuperar textos viejos (como el libro de Comparetti) para hacer nuevas ediciones. Tienen poco dinero para invertir, así que producen poco. Pero gracias a la tecnología digital, pueden producir poco sin que ello implique un gasto extra. Y gracias a ello, se han ido formando un nombre en el ámbito académico norteamericano, con excelentes ediciones bilingües de textos bíblicos y de los padres orientales, seleccionando, traduciendo y editando lo mejor de la investigación mundial de tiempos recientes. Hasta se dan el gusto de publicar tesis de doctorado sobre temas que les interesan (y, con el buen nombre que se han hecho, los mismos doctores los buscan para que publiquen sus tesis).

En medio de la debacle mercantil del libro, cuando las mismas editoriales universitarias se niegan ahora a publicar libros de temas 'que venden poco', redundando todo ello en un panorama editorial yermo, Gorgias Press ha demostrado que las cosas pueden ser de otro modo. Con este pequeño homenaje, los invito a que conozcan el sitio y compren algunos libros. El diseño editorial es horrible, quedan advertidos (pareciera una maldición de las editoriales independientes... Habría que aprender de la elegancia de Era y Ediciones Sin Nombre, mexicanas, por supuesto) (viva México) (perdón, se me salió el chauvinismo).

lunes, diciembre 04, 2006

Visiten el blog de mi amiga

Estoy muy contento porque leí el bog de Gaby Samia. Los invito a que lo lean: Gaby es, no sólo una persona apasionada y sensible, sino sobre todo una buena persona. Le dejé un comentario a una de sus entradas aquí (léanla y me dicen qué opinan).

sábado, diciembre 02, 2006

Carta sobre la situación política de México, de Héctor Conde

Les comparto la reflexión de un amigo sobre lo que está pasando en estos días en México.

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"Pocas veces me he atrevido a expresar mis opiniones sobre la política nacional, pero esta vez deseo hacerlo aunque no sea un experto. Este derecho es el de cualquier ciudadano.
"Debo decir, antes de continuar, que me siento orgulloso de ser mexicano. Por eso cuando leo o escucho las cosas lamentables que a menudo suceden en nuestro bello e inmenso país, me doy cuenta de que México tiene muchos rostros: el de la interminable injusticia y la modesta generosidad de todos los días; el de su constante indeferencia e inocencia; el del hambre y el de las sonrisas; el de ruidoso y exasperante caos de cada mañana, con sus folclóricos peseros y panzones policías, así como el de la inmundicia y la corrupción del chico del colegio al más grande e ignorante de sus políticos. Sin embargo, aún sobreviven milagrosamente rincones de paz, pero sobre todo, aquellos pequeños pero imprescindibles actos de honestidad e integridad. México sufre, nos duele, nos irrita, nos desalienta, nos avergüenza, pero nos enseña. Está lleno de amargos y estúpidos capítulos en su historia. Pero esa historia es la nuestra y sus deudas no nos pueden ser ajenas. No obstante, todavía, por fortuna, está la señora que dice “buenos días”, el muchacho que cede su asiento, el taxista que cuenta historias. México aún brilla.
"Es decir, nuestra nación es un país de múltiples caras. Pero ahora veo con temor que se dibujan unas nuevas fisonomías: 1) el de la intolerancia a la protesta y resistencia civil, y 2) la impunidad disfrazada de legalidad.
"1) Sobre la primera hay que decir que es resultado en parte, de los excesos de los grupos “radicales de izquierda” disgustados con las instituciones y sus incompetencias burocráticas. Pero por otra parte son fruto de la proliferación y manipulación mediática de los grupos conservadores y acomodados de la derecha (TV Azteca, Proyecto 40, Televisa; Reporte 98.5, Grupo Imagen, etc, etc.) que no hacen más que reducir los complejos fenómenos de inconformidad social y política a simples berrinches y caprichos de grupúsculos como se ha querido ver a la APPO, el PRD, el EZLN, etc. Que si bien tienen sus propios y naturales errores, no debe de perderse de vista el asunto de fondo: la denuncia de la injusticia, la corrupción y el olvido de los más pobres, de los indígenas, de los “sin nombre”. Antes se veía como un escándalo el EZLN, ahora ya está de moda en los noticieros hablar de ellos como grupos críticos de vanguardia, hasta se venden playeras. Pero ¿qué pasa con “los revoltosos del PRD”? Pues que son “una bola de incivilizados que no saben perder” -¿O no es eso lo que se dice? Sí, son una bola de inconformes, ¿pero si no fuera por la “bola de inconformes y revoltosos” ¿qué hubiera sido de los levantamientos populares que construyeron nuestra nación? ¿Acaso los miles de hombres que participaron en la Revolución Mexicana eran personas finamente educadas y contenciosas? –No. Y, ojo, no estoy defendiendo la incivilidad y la barbarie, sino que tan sólo deseo recordar que gracias a las a veces grotescas acciones de los grupos de izquierda es como se logra presionar al Estado para que cambie sus dinámicas sociales. El más claro ejemplo es Mahatma Gandhi y su movimiento “ridículo” –según Winston Churchill- de la no violencia para la independencia de la India, entre otros ejemplos.
"Lo que digo es que pese a lo incómodo que pueden ser ciertas medidas de resistencia civil (como son los bloqueos vehiculares del día de ayer, en los cuales, por cierto me vi también atrapado por más de dos de horas) hay asuntos de fondo que no deben pasar desapercibidos: la protesta ante una muy dudosa elección presidencial, así como la legítima expresión de rechazo ante la toma de protesta del nuevo gobernador de nuestro país, el cual no se ha caracterizado por ser sensible a las demandas populares ni tener una agenda verdaderamente comprometida con los más pobres del país, que son la gran mayoría.
"2) Esto último nos lleva al punto dos: la hipocresía e inconsistencia de las autoridades, las cuales, siendo legales y respaldadas por las instituciones oficiales, son muchas veces ilegítimas y lejanas al pueblo. Tal es el caso de Carlos Ugalde, Felipe Calderón, entre muchos, muchos otros (incluso de los llamados grupos de “izquierda” como Flavio Sosa, que no es más que un resentido del sistema político).
"Más allá del escándalo que se ha presentado en la Cámara Legislativa, y de la contradicción en la que el PAN ha caído (pues pedía al PRD respeto a la Cámara pero él mismo ha tomado al final la Cámara, etc.) me preocupa que se pierda de vista que todo esto es porque muchos no estamos conformes con la manera en el TRIFE resolvió la solicitud de revisión de conteo de votos en la elecciones presidenciales pasadas. ¿Qué le costaba hacer el conteo de nuevo? Estoy seguro que si lo hubiera muchos de los problemas que actualmente estamos padeciendo no existirían.
"Y aclaro: yo no soy perredista ni obradorista, simplemente concuerdo en que hay muchas cosas raras sobre las cuales merecemos buenas explicaciones.
"Mañana iniciará una nueva política nacional. ¿Será la adecuada? ¿Tendrá la sensibilidad social necesaria? ¿Sabrá escuchar? ¿Será incluyente? ¿Verá verdaderamente por el bien de la Nación? ¿Reflexionara sus políticas económicas, sociales, laborales, de salud, de producción, de campo, de educación, etc.? ¿La formación de tecnócrata burgués de Calderón le dará la visión adecuada para guiar al país en los próximos seis años? No lo sabemos con seguridad. Yo lo dudo.
"Por ello ¡bienvenida la protesta pacífica e inteligente!

Poesía y política, en La Casa del Poeta

La Casa del Poeta
LE INVITA A LA MESA DE DISCUSIÓN
CON EL TEMA:
Poesía y política
PARTICIPAN
Luis Jorge Boone
Iván Cruz Osorio
Óscar de Pablo
Modera:
María Rivera
Que se llevará acabo el día miércoles 6 de diciembre de 2006, a las 7 pm
en el Café-Bar "Las Hormigas" de la Casa del Poeta,
ubicada en Álvaro Obregón #73, colonia Roma, entre Córdoba y Mérida.