viernes, junio 29, 2007

Trino filósofo

Juar juar juar...

Convocatoria en La Jornada

Cito:
"Se invita a los científicos y estudiantes de ciencia mexicanos radicados en el extranjero, interesados en difundir el conocimiento, a colaborar con La Jornada a través de artículos de opinión y notas breves, sobre descubrimientos relevantes en sus respectivos campos, avances de investigaciones, eventos académicos, fotografía científica, o su visión sobre el desarrollo científico y tecnológico de México y del mundo. Esta invitación está dirigida a quienes se dedican a las ciencias exactas y naturales, la tecnología y las ciencias sociales y humanidades. Los textos deberán tener un máximo de 5 mil caracteres y pueden ser enviados a cienciaenlinea@jornada.com.mx"

miércoles, junio 27, 2007

El humanismo místico según M. Eliade

"[...] Durante años he venido proyectando una obra reducida y concisa, que pudera leerse en breves días, ya que una lectura seguida es el mejor medio para poner de relieve la unidad fundamental de los fenómenos religiosos y, a la vez, la inagotable novedad de sus expresiones. El lector de tal obra se encontraría ante los himnos védicos, los Brahmanas y las Upanishads a las pocas horas de haber repasado las ideas y las creencias del Paleolítico, de Mesopotamia y de Egipto. Descubriría a Sankara, el tantrismo de Milarepa, el islam, las ideas de Joaquín de Fiore o Paracelso después de haber reflexionado la víspera sobre Zaratustra, Gautama Buda y el taoísmo, sobre los Misterios helenísticos, la aparición del cristianismo, el gnosticismo, la alquimia o la mitología del Grial. Conocería a los iluministas y a los románticos alemanes, Hegel, Max Müller, Freud, Jung y Bonhoeffer a las pocas horas de haber descubierto a Quetzalcoatl y Vinarocha, los doce Alvars y Gregorio Palamas, los primeros cabalistas, Avicena o Eisai [...].

"Pertenezco a una clase de historiadores de las religiones que, independientemente de su 'especialidad', se esfuerzan por mantenerse al corriente de los avances logrados en los terrenos contiguos y no dudan en informar a los estudiantes sobre los diversos problemas planteados por su disciplina. Estimo, en efecto, que todo estudio histórico implica cierta familiaridad con la historia universal. De ahí que ni la más rigurosa 'especialización' dispense al sabio de la obligación en que está de situar sus investigaciones en la perspectiva de la historia universal. Comparto también la convicción de quienes piensan que el estudio de Dante o de Shakespeare, de Dostoievsky o de Proust, tiene una buena ilustración en el conocimiento de Kalidasa, de los o del Mono peregrino. No se trata aquí de un pseudoenciclopedismo vacuo y en definitiva estéril. Lo que importa es no perder de vista la unidad profunda e indivisible de la historia del espíritu humano.

"La conciencia de esta unidad de la historia de la humanidad es un descubrimiento reciente, no del todo asimilado aún".
(M. ELIADE, Prefacio a Historia de las creencias y las ideas religiosas, tr. J. Valiente, t. I, Barcelona, Paidós, 1999, pp. 19 y 20-21).

martes, junio 26, 2007

Se buscan poetas

Urge conseguir datos de contacto de dos poetas mexicanas nacidas en los ochentas: María de la Luz García y Luz de Lourdes García. Sus textos aparecieron en la revista Tragaluz. Seleccionaron poemas suyos para aparecer en una antología de poesía, pero es urgente conseguirlas. Si saben algo, comuníquense conmigo o con Iván Cruz.

viernes, junio 22, 2007

Poemas perdidos I

Pequeña selección de poemas olvidados, perdidos y desechados. (La lectura de hoy me dejó un poco entristecido).



I

Para Leopoldo Lezama

La música de los árboles que es la música de su crecimiento

Corazón de árbol cansado
crecimiento interior,

crecen y sus ramas van moviéndose hacia el cielo,



II
(Eliminado del Libro del silencio)

Hubo un momento en que resonó la voz viva: la voz del cuerpo de la amada, absolutamente presente . Hubo un momento en que cantó el cuerpo, y desde entonces lo estuvimos buscando. Cómo decir que de repente estabas tú, sonriendo, entre la tierra desnuda y vestida de niebla. Hoy no sabemos tocarnos. Somos como niños que aprenden a decir cosas enormes. Te quiero acariciar para decirte que te amo, y siento que te estoy haciendo daño. Nos escapamos de la muerte en el camión escolar al que los dos subimos. Llegamos a un hotel barato a la mitad de la noche. Y de repente estábamos juntos sin saber por qué. Habitamos un instante este momento precioso. Te pregunto quién eres, pues no quiero hacerte daño. Y hoy, al tocarte, comprendo que el Misterio nos habita. Y ser el árbol escondido que aprende a crecer al interior. Te pregunto quién eres porque te amo. Quiero aprender el silencio, y a habitar en compañía. Aprendo lentamente a desnudarme, y a quedarme desnudo cuando estoy contigo. Y entonces aprendo a ser feliz. Hoy sólo queda confiar, confiar como un árbol.



III

el nombre de la encina
es un canto de sol y de sombra.



IV
(De Violencia sin sonido)
(Un poemario de la prepa)


ésta es una flor, ¿recuerdas?
tu piel estaba tan fría, tan blanca.
había un silencio de plomo negro extendiéndose,
llenando nuestras venas, nuestros brazos.
La piel estaba fría, terriblemente; tenías una sonrisa estúpida en los labios
y una foto del Ché, colgada, encima del ataúd.
Ésta es una flor, ¿recuerdas?
Tu dirías mudo que sí,
y yo te abrazaría despacio;
había una belleza lenta corriendo por entre el cuarto,
una luz tenue irradiando de tu cuerpo,
de tu silencio,
de tu traje blanco.
No decías nada. No abrías los ojos. No gritabas
a la luz tallada de la funeraria, bailábamos, abrazados.

Tenías una sonrisa estúpida en los labios.



V
(De Violencia sin sonido)

Supongo que estás esperando, con tus tatuajes de centauro eterno, anidados en tus venas
tocando la flauta, sentado.
Así te recordaba ayer
tenías la piel quebrada por el pasar de los desengaños,
y habías aprendido a hablarle a los animales,
como el Sup.
súbitamente estabas viejo, y yo estaba solo, y nos mirábamos necios y, sabes, no tenía nada qué decirte.
y había una canción sin nombre resonando a veces por tu piel de centauro,
por la muerte lenta que era el despertarse a veces,
el no recordar nada, el mirarse solo, con las manos nudosas, cantando,
A veces había una manera horrible de quedarse quieto,
una violencia sin sonido brillando necia en nuestro espacio cotidiano,
a veces había una terrible forma de cantar.
estabas desengañado. estabas viejo. amargo enamorado
y habías aprendido a hablarle a los animales,
como el Sup.



VI

sauce sin nombre, abandonado a su secreto.



VII
(De Violencia sin sonido)

Eres un minotauro con sus cuernos
Eres el pasar de un esperar tan lento, eres una habitación vacía, eres un cuervo
eres un baile sordo, un arlequín saltante, un recuento de máscaras, un tatuaje de luz
Te espero en el cuarto limpio, y el amanecer sigue, y no pasa absolutamente nada,
Sólo la música que vibra, levantando la carne de nuestros cuerpos,
el cielo amanece.

miércoles, junio 20, 2007

(S)obras reunidas

La mejor antología de mi poesía (no publicada) apareció en un blog: el de Brenda Ríos. Qué orgullo.

(Y el título de esta entrada está prestado de un epigrama de un poeta oaxaqueño)

martes, junio 19, 2007

...Cuando florezca el almendro...

"Dulce es la luz y los ojos disfrutan viendo el sol. Por muchos años que viva el hombre, que los disfrute todos, recordando que los años oscuros serán muchos y que todo lo que viene es vanidad. Disfruta mientras eres muchacho y pásalo bien en la juventud; déjate llevar del corazón y de lo que atrae a los ojos; y sabe que Dios te llevará a juicio para dar cuenta de todo. Rechaza las penas del corazón y rehuye los dolores del cuerpo: niñez y juventud son efímeras.

"Acuérdate de tu Hacedor durante tu juventud, antes de que lleguen los días aciagos y alcances los años en que dirás: "No les saco gusto". Antes de que se oscurezca la luz del sol, la luna y las estrellas, y a la lluvia siga el nublado. Ese día temblarán los guardianes de casa y los robustos se encorvarán, las que muelen serán pocas y se pararán, las que miran por las ventanas se ofuscarán, las puertas de la calle se cerrarán y el ruido del molino se apagará, se debilitará el canto de los pájaros, las canciones se irán callando, darán miedo las alturas y rondarán los terrores. Cuando florezca el almendro y se arrastre la langosta y no dé gusto la alcaparra, porque el hombre marcha a la morada eterna y el cortejo fúnebre recorre las calles. Antes de que se rompa el hilo de plata, y se destroce la copa de oro, y se quiebre el cántaro en la fuente, y se raje la polea del pozo, y el polvo vuelva a la tierra que fue, y el espíritu vuelva a Dios, que lo dio".

(Eclesiastés 11:7-12:7, trad. L.A. Schökel).

(Ello me recuerda el almendro que aparece en tres versos de Virgilio, en cierta traducción...).

lunes, junio 11, 2007

Disculpas

Este último mes me desaparecí de todos lados. Ni siquiera publiqué una sola cosita en mi blog. Quería disculparme públicamente con Daniel Malpica, Iván Ortega y Karina Falcón, que se pasaron por aquí a saludar y yo no estaba (¡hola!). --- Pasó por aquí, también, la banda chilena del Colectivo Lingua Quiltra, a quienes yo no conocía, pero que tienen un blog harto interesante (visítenlo). --- Hubo un excelente encuentro en la Universidad de la Ciudad de México sobre disidencias sexuales e identidades alternativas en América Latina, pero ya ni pude poner la información en el blog. Soy una rata babosa. Hay actualmente, en el Metro, una exposición excelente con los trabajos ganadores del concurso nacional de bocetaje (grafitti). Habría que escribir sobre esos muchachos... (¿Alguien se anima? ¿Quién dijo "yo"?) --- Luis Paniagua apareció en Las elecciones afectivas, una antología viva de poesía mexicana que a lo mejor conocen (es muy interesante). La antología sigue creciendo, y tiene textos muy buenos. Las antologías hermanas de los otros países también tienen textos buenos. --- Extraño a mi novia, que está en exámenes finales. En el Taller de Biblia leemos Eclesiastés y platicamos de por qué Eclesiastés no debería llamarse Eclesiastés, y hacemos ejercicios divertidos de traducción (una frase da como resultado 12 versiones). En mi casa leo con ánimo renovado a Tácito. Regreso también a Cicerón: confronto, línea a línea, la traducción del De Oratore de Menéndez y Pelayo con otra traducción más moderna, que tiene el texto latino al lado: llego a la conclusión de que la traducción más moderna es más "fiel", pero que la otra me gusta más (¡qué elegancia!, ¡qué comprensión delicada del texto!). Para sentir que no pierdo mi tiempo, voy anotando en la traducción viejita dónde inician los parágrafos del texto original. Me queda el regusto de que, de todos modos, perdí el tiempo, así que prendo la televisión y me pongo a ver esa bonita película donde Vin Diesel la hace de niñera (su mejor papel).

Y escucho con mis ojos a los muertos (II): Biblioteca Ayacucho

Continuación de una serie de textos que iniciaron aquí.

La Biblioteca Ayacucho es como un laberinto hecho de voces: las paredes susurran y platican entre sí. Es el sueño de vejez de Ángel Rama, el gran pensador nuestroamericano (que nació, por casualidad, en Uruguay): una antología gigantesca de "textos fundacionales" que pudieran dialogar entre sí; rara idea, ésa de que un pueblo pudiera tener, no "un" fundador, sino muchos; y que esos muchos fundadores pudieran dialogar entre sí. Hoy estamos acostumbrados a pensar que el desarraigo es necesariamente lo opuesto a los nacionalismos: que "pertenecer" y "provenir" necesariamente nos lleva a "discriminar" y "reprimir". Pero Ángel Rama soñaba la intuición de un presente atravesado por muchos pasados, historias y luchas. En su sueño, logró algo que parecía imposible: convocar a los más grandes especialistas de entonces, para que cada uno de los libros de la Biblioteca estuviera preparado de manera cuidadosa: no sólo se hicieron las mejores (¡y más baratas!) ediciones de nuestros clásicos (el Inca Garcilaso, Rubén Darío, Sarmiento, Rodó, Montalvo...). También se rescató la fundamental pluralidad de nuestra imaginación política: allí aparecieron los primeros estudios integrales sobre el socialismo utópico latinoamericano, sobre nuestra poesía política decimonónica, sobre nuestro pensamiento anarquista (y también sobre nuestro pensamiento conservador); allí se publicaron las que, a la fecha, son las mejores antologías de las literaturas quechuas, aymaras, mayas y nahuas; allí se recuperó a José Rizal, la figura mayor de la literatura filipina, y se le dio el tratamiento que merecía en una edición decente... Detrás estaba la comunidad intelectual latinoamericana, plural y creativa, convocada por tres pequeños cubículos donde Rama y sus amigos escribían cartas apasionadas y generosas: ejercicios donde la generosidad se revelaba "virtud intelectual", y permitía que, de repente, la literatura folletinesca mostrara sus afinidades ocultas con la teología de Juan Germán Roscio, el canto de Nicolás Guillén y los textos argentinos sobre aquella fundamental Reforma Universitaria; un laberinto susurrante que crecía, él solo, de manera gozosa y compasiva. El laberinto de nuestra memoria.

La Biblioteca Ayacucho se llama así en recuerdo de la última gran batalla que decidió la Independencia del Continente. Ahora está digitalizando todos sus títulos, para que puedan ser leídos, bajados y distribuidos libre y gratuitamente por Internet. Vean aquí, y busquen el enlace que dice "Ayacucho digital". Hay que celebrar.


PD: Y hay que sentirnos orgullosos en la UNAM, porque a Bolívar Echeverría le dieron, la semana pasada, el Premio Libertador al Pensamiento Crítico (qué bonito se ve así, todo con mayúscula) (¡muy merecido, a Bolívar Echeverría!) (¿por qué no hacemos fiesta de esto en la UNAM?).