domingo, junio 29, 2008

Vacaciones

"La vida nos da mucho. No lo comprendemos porque nos hemos obstinado en contentarnos con poco".
Manu Larcenet


Acabo de terminar Los combates cotidianos de Manu Larcenet. En la mañana aprendí que un grupo de científicos españoles descubrieron una nueva especie de insecto en cuevas de Castellón y Tarragona. La tradición dicta que, al encontrar una nueva especie, se le de el nombre de una figura mitológica; ellos escogieron Gollumjapyyx Smeagol, en homenaje a Gollum-Smeagol, figura de la nueva mitología de El señor de los anillos. Hace unos días vino a visitarme Nayeli, y me dejó la noticia de que un grupo de científicos lograron descifrar la fecha exacta en que habría ocurrido el eclipse que se narra en la Odisea (si hubiera ocurrido). Descubro que Nayeli tiene un blog, y que en él sabe reírse de la misma manera en que lo hace cuando platica de voz viva. Oro porque su escritura nunca pierda esa risa. Ayer fui al cine con mi mamá y mi novia, y vi Kung Fu Panda por segunda vez. Me gustó mucho esa película. Al salir, les digo a ambas que, al ver la despedida del maestro tortuga me quedé pensando en que así se siente cuando se mueren los padres. Mientras escribo, leo fragmentos del discurso del historiador de las religiones E. P. Sanders en su homenaje; me gusta que hable de las lágrimas y el agradecimiento. Había quedado con mi mamá para desayunar los dos en la mañana; ella despierta siempre muy temprano, así que quedamos a las ocho. De cualquier manera no me pude dormir a tiempo, así que tenía sueño en la mañana. El día anterior le pregunté si no íbamos a ir a la marcha en defensa del petróleo. Ella dijo que no, y se quedó pensando toda la noche. En la mañana, me despertó preguntándome si quería que fuéramos a la marcha. Ella es así: hace las cosas de manera abrupta y sorpresiva. Sabe aguantar la media hora de mal humor que tengo todas las mañanas, mientras despierto. Fuimos a la marcha, y nos sentimos bien. Yo intercambié pequeñas palabras con la gente y le sonreí a todo mundo. La noche anterior mi novia se quedó en mi casa, y me contó el principio de cuento folklórico de China (sólo el principio, porque no se sabía la otra mitad). En la marcha compré La Jornada. En su Rayuela, dice: "Para bien, un viento nostálgico sopló estos días en la ciudad de México. Fue la memoria de Salvador Allende la que lo hizo posible". La vida vale la pena en los detalles pequeños.

martes, junio 24, 2008

Vértigos y cambios en el blog

Semana antepasada: me apresuro a terminar el penúltimo trabajo final del semestre, el penúltimo de toda la maestría. Hice el primero al mismo tiempo que terminaba de calificar a mis alumnos de licenciatura: 45 chamacos y una cantidad sorprendente de alumnos que abandonaron el curso. Espero no tener yo la culpa. Me apresuro a terminar el penúltimo trabajo: se trata de mi seminario sobre Borges, que coordinó Rafael Olea Franco. Tengo muchas fichas de lectura. Comienzo a hacer un mapa de mis fichas, que pego en hojas de reciclaje. El mapa va creciendo, y se come la pared.

El mapa crece hacia arriba. Me doy cuenta de que le tengo un poco de miedo a Rafael Olea: llevo diez cuartillas casi, y aún no comienzo con lo mío: me oculto detrás de la bibliografía secundaria, de las opiniones de otros. Entonces inicio un nuevo archivo, con nuevo nombre: ya no se llama "Olea", sino "Borges". Estoy desvelado, pero contento, porque siento que por fin encontré mi voz en ese texto, así que le tomo una foto a mi dedo, que está feliz, y la pego en este blog.


Termino el trabajo, y hay otro trabajo. Termino el siguiente, y hay un taller de redacción. Llevo semanas intentando terminar, y estoy cansado. La tesis, las calificaciones de mis alumnos, la familia de dos que es mi mamá. Quiero sentarme a escuchar Bach y a leer a Santo Tomás. Es decir: quiero sentarme a no hacer nada. Regreso, de cuando en cuando, a este pequeño espacio que me dedico a mí mismo, y le hago algunos cambios pequeños para recordarme que la vida no es sólo trabajo:
  • Añado el enlace al Corpus Thomisticum, con la obra completa de Tomás de Aquino.
  • También añado las direcciones de tres bibliotecas recién descubiertas: la Biblioteca Digital Andina, la Biblioteca Luis Ángel Arango (de Colombia) y la Biblioteca Digital Argentina. Hay libros de Jorge Basadre, Raúl Porras Barrenechea, José Durand, Augusto Salazar Bondy. Están las poesías completas de José Eusebio Caro. Hay colecciones de biografías y cuadros de costumbres. Sólo falta un poco de tiempo y ánimo.
Hace poco me tocó ver cómo se moría una persona. Iba en el metrobus. De repente escuché a mi conductor pitar y pitar, lo sentí frenando, y luego sentí cómo nos deteníamos lentamente, demasiado tarde. Habíamos pasado encima de él. Parece que intentó pasarse la calle cuando no debía. El metrobus estaba lleno. Escuchamos los gritos y sollozos de la esposa del muerto. Uno de nosotros comienza a gritarle insultos al conductor, y entonces todos nos sentimos ridículos ante la muerte. Somos demasiados y no hay forma de movernos; alguien encuentra el botón de emergencia, y las puertas se abren. Yo me quedo cerca del metrobus. Tengo problemas con mi religión, pero en ese momento me pongo a rezar. Luego regreso caminando a mi casa. No vale la pena llegar a donde iba. Como un poco, y me duermo.

jueves, junio 19, 2008

Las artes humildes de nuestra capital


Documenta estudio la debacle de oficios populares en el DF
Fuente: La Jornada, 19/06/2008.

Después de un año de haber iniciado el programa de rescate de oficios, en colaboración con el Gobierno del Distrito Federal y las delegaciones, Walther Boelsterly, director del Museo de Arte Popular (MAP) informó que el telar de cintura es una de las actividades artesanales que se está perdiendo, ya que en Xochimilco sólo sobrevive una familia que lo practica.

Explicó que “la zona lacustre de Xochimilco está desapareciendo con rapidez inaudita, lo que provoca que también se extingan fauna y flora conjuntamente, y esto limita los productos artesanales de ese lugar”.

Detalló que se promueven varias propuestas para rescatar la labor artesanal que se ha perdido en algunas demarcaciones, lo cual beneficiará el trabajo de los artesanos mexicanos, la conservación del patrimonio, pero sobre todo la preservación de tradiciones intangibles, que están a punto de perderse, porque a la mayoría de personas no le interesa mantenerlas.

“La tradición oral y las lenguas están a punto de extinguirse en varias regiones del país, pero hay poca conciencia de la problemática. Nosotros tratamos de vincular el medio ambiente con la preservación de la artesanía, pues existe materia prima que por la sobrexplotación ya no se encuentra”, indicó el director del MAP.

Falta concluir el mapeo

Boelsterly destacó que al realizar el “mapeo” para verificar la situación de los artesanos en el Distrito Federal, también descubrieron situaciones maravillosas como la belleza de la artesanía elaborada con popotillo, cuyo proceso creativo se inicia con la adquisición de las fibras, ya sea en manojos o con la compra de escobas; luego se limpian y se seleccionan los popotes para después pintarlos con tintes naturales.

“El arte del popotillo –agregó el director del MAP– se encontró en la delegación Cuajimalpa, donde se elaboran piezas espectaculares, al grado de que estamos preparando algo con el maestro Francisco Toledo, en Oaxaca.

“Si bien se ha perdido en número la cantidad de artesanos que trabajan esto, se ha ganado en términos de calidad, porque existe un grupo de personas que ha creado verdaderas obras de arte en popotillo.”

Asimismo, manifestó que en la delegación Cuauhtémoc han desaparecido todos los artesanos, debido a que varios han cambiado de oficio o de técnicas. Y en la actualidad, abundó, muchos maestros del arte popular trabajan la mezcla de joyería con piel o elementos de reciclaje, como el plástico.

Boelsterly reiteró que es propósito del programa incrementar el número de familias que se dedican a una actividad artesanal, así como conocer la materia prima que se ha perdido en la ciudad de México y proponer soluciones al respecto.

Aseveró que los resultados concretos se conocerán al finalizar el “mapeo” en las 16 delegaciones y que las soluciones dependerán de varias instancias, entre ellas las secretarías de Cultura del Gobierno del Distrito Federal y la de Desarrollo Social (Sedeso) federal.

“Nosotros –argumentó Boelsterly– no tenemos ni la capacidad humana ni los recursos para resolver algo de esta naturaleza, pero nos uniremos a quien encabece el proyecto.

“Insisto, en este país lo importante es aprender a sumar y nos sumaremos a las autoridades indicadas.”

Para salvaguardar la artesanía en el Distrito Federal se impartirán talleres, así como el montaje de exposiciones y la realización de seminarios, para que los artesanos desarrollen al máximo su creatividad.

También se llevará a cabo un registro de los maestros que existen y los oficios que están en riesgo de desaparecer.

Estímulos al talento creativo

Para estimular el talento creativo, el Museo de Arte Popular convocó a los artesanos a crear alebrijes monumentales para que participen en la segunda versión de La noche de los alebrijes, que se realizará el próximo 25 de octubre.

Asimismo, lanzó la convocatoria para colaborar en la exposición El tren de la historia, mediante figuras de calaveras sobre algún suceso importante registrado en el periodo de 1808 a 1923, en el contexto de los festejos patrios por el Bicentenario de la Independencia y el Centenario de la Revolución.

Para mayores informes de las convocatorias de cuento, música y obras de títeres, se puede consultar consultar la página web www.map.df.gob.mx

jueves, junio 05, 2008

¡Salva un libro!

Tintoretto, Cristo lavando los pies de sus discípulos (ca. 1556).
Disponible
aquí.


Copio nota enviada por JennyG:
Ofrecerán libros a bajo precio en el Auditorio Nacional

México, 5 jun. (Notimex).- A fin de evitar que los textos que han
pasado por ventas, rebajas y saldos, sean triturados por las
editoriales y en busca de beneficiar al público lector, se llevará a
cabo el segundo gran remate de libros "¡Salva un libro!".

Esta venta de bodega de libros, a realizarse del martes 24 al
domingo 29 de junio, en el Auditorio Nacional, es una iniciativa de
éste y de la Secretaría de Cultura, a través de la Coordinación del
Programa de Fomento a la Lectura "Para leer en libertad".

Con el lema "Compra un libro para que siga existiendo, en lugar
de que se tenga que destruir...", el objetivo de este ejercicio es
ayudar a las editoriales y también a los lectores a comprar libros a
bajísimo precio.

La industria editorial tiene sus bodegas llenas de libros que
han pasado por venta, rebajas y saldos. No tiene cómo deshacerse de
ellos ya que se le prohíbe donarlos o regalarlos, a menos que paguen
impuestos por los mismos.

Además de costarles el almacenamiento tienen que pagar como
activos fiscales, por lo cual, algunas editoriales se ven en la
necesidad de triturarlos (otras no).

Para evitar esta práctica y fomentar la lectura, la Secretaría
de Cultura del gobierno local decidió hacer esta gran venta de
bodega, donde se consiguen libros a precio de remate.
Así que ya saben: hay que salvar esos libros :)

miércoles, junio 04, 2008

Ecuador: la naturaleza como sujeto de derecho

Clausell, La ola roja (1910). Actualmente en el MUNAL.

D
ejé de publicar cosas en mi blog por un mes, porque tenía que terminar mi tesis de maestría (que, por cierto, trata de la relación entre política, literatura y filosofía de la historia en la obra del chileno Francisco Bilbao). Desde ahorita les ofrezco mis disculpas. Y más todavía cuando este mes pasaron tantos sucesos importantes. Algunos, como el de Pemex, tuvieron cierta difusión en los medios. Otros no... Una: Ducel Huidobro, joven amiga, pasó por aquí para contarme que tiene un nuevo blog. Otra: entré al blog de Ducel y vi un texto furioso sobre Jennifer López y las pieles de animales. Una tercera: ese texto me recordó el blog de gatoperromiau (a quien conocí en este Pequeño libro), pero también que, unos días antes, había leído sobre la Asamblea Constituyente que intenta darle una nueva Constitución al Ecuador, en un movimiento esperanzador que une a este país con Bolivia y otros pueblos de nuestra América en la lucha por un mundo distinto. La nueva Constitución intenta ampliar la noción de derecho, para que vaya más allá de los derechos individuales y contemple los derechos sociales que son derechos de la colectividad; pero no se queda ahí: por primera vez en una constitución occidental, se ha planteado que la naturaleza es sujeto de derecho, y no sólo de posesión. La iniciativa, que es responsabilidad de Alberto Acosta, ha levantado enormes polémicas. ¡No es para menos! Creo que, de llevarse a cabo, nos obligará a repensar muchos temas de la política, el derecho y la filosofía (trágate ésta, Heidegger). La cuarta: descubrí un texto de Galeano sobre el tema; hoy, que lo busqué en Internet para pegarlo en este blog, encontré que el texto traza, en la Red, una sutil maraña de afinidades, que va de una logia masónica a un hermoso diario de viajes, a Casa de las Américas, a una organización anarquista, a otro hermoso sitio, que se llama Diarios del aire... Con todo eso, renuncio a decir la ficha de la primera edición del este texto. Me parece más bonito así.

La naturaleza no es muda
Eduardo Galeano

El mundo pinta naturalezas muertas, sucumben los bosques naturales, se derriten los polos, el aire se hace irrespirable y el agua intomable, se plastifican las flores y la comida, y el cielo y la tierra se vuelven locos de remate.

Y mientras todo esto ocurre, un país latinoamericano, Ecuador, está discutiendo una nueva Constitución. Y en esa Constitución se abre la posibilidad de reconocer, por primera vez en la historia universal, los derechos de la naturaleza.

La naturaleza tiene mucho que decir, y ya va siendo hora de que nosotros, sus hijos, no sigamos haciéndonos los sordos. Y quizás hasta Dios escuche la llamada que suena desde este país andino, y agregue el undécimo mandamiento que se le había olvidado en las instrucciones que nos dio desde el monte Sinaí: “Amarás a la naturaleza, de la que formas parte”.

Un objeto que quiere ser sujeto
Durante miles de años, casi toda la gente tuvo el derecho de no tener derechos.

En los hechos, no son pocos los que siguen sin derechos, pero al menos se reconoce, ahora, el derecho de tenerlos; y eso es bastante más que un gesto de caridad de los amos del mundo para consuelo de sus siervos.

¿Y la naturaleza? En cierto modo, se podría decir, los derechos humanos abarcan a la naturaleza, porque ella no es una tarjeta postal para ser mirada desde afuera; pero bien sabe la naturaleza que hasta las mejores leyes humanas la tratan como objeto de propiedad, y nunca como sujeto de derecho.

Reducida a mera fuente de recursos naturales y buenos negocios, ella puede ser legalmente malherida, y hasta exterminada, sin que se escuchen sus quejas y sin que las normas jurídicas impidan la impunidad de sus criminales. A lo sumo, en el mejor de los casos, son las víctimas humanas quienes pueden exigir una indemnización más o menos simbólica, y eso siempre después de que el daño se ha hecho, pero las leyes no evitan ni detienen los atentados contra la tierra, el agua o el aire.

Suena raro, ¿no? Esto de que la naturaleza tenga derechos... Una locura. ¡Como si la naturaleza fuera persona! En cambio, suena de lo más normal que las grandes empresas de Estados Unidos disfruten de derechos humanos. En 1886, la Suprema Corte de Estados Unidos, modelo de la justicia universal, extendió los derechos humanos a las corporaciones privadas. La ley les reconoció los mismos derechos que a las personas, derecho a la vida, a la libre expresión, a la privacidad y a todo lo demás, como si las empresas respiraran. Más de 120 años han pasado y así sigue siendo. A nadie le llama la atención.

Gritos y susurros
Nada tiene de raro, ni de anormal, el proyecto que quiere incorporar los derechos de la naturaleza a la nueva Constitución de Ecuador.

Este país ha sufrido numerosas devastaciones a lo largo de su historia. Por citar un solo ejemplo, durante más de un cuarto de siglo, hasta 1992, la empresa petrolera Texaco vomitó impunemente 18 mil millones de galones de veneno sobre tierras, ríos y gentes. Una vez cumplida esta obra de beneficencia en la Amazonia ecuatoriana, la empresa nacida en Texas celebró matrimonio con la Standard Oil. Para entonces, la Standard Oil de Rockefeller había pasado a llamarse Chevron y estaba dirigida por Condoleezza Rice. Después un oleoducto trasladó a Condoleezza hasta la Casa Blanca, mientras la familia Chevron-Texaco continuaba contaminando el mundo.

Pero las heridas abiertas en el cuerpo de Ecuador por la Texaco y otras empresas no son la única fuente de inspiración de esta gran novedad jurídica que se intenta llevar adelante. Además, y no es lo de menos, la reivindicación de la naturaleza forma parte de un proceso de recuperación de las más antiguas tradiciones de Ecuador y de América toda.

Se propone que el Estado reconozca y garantice el derecho a mantener y regenerar los ciclos vitales naturales, y no es por casualidad que la Asamblea Constituyente ha empezado por identificar sus objetivos de renacimiento nacional con el ideal de vida del sumak kausai. Eso significa, en lengua quichua, vida armoniosa: armonía entre nosotros y armonía con la naturaleza, que nos engendra, nos alimenta y nos abriga y que tiene vida propia, y valores propios, más allá de nosotros.

Esas tradiciones siguen milagrosamente vivas, a pesar de la pesada herencia del racismo que en Ecuador, como en toda América, continúa mutilando la realidad y la memoria. Y no son sólo el patrimonio de su numerosa población indígena, que supo perpetuarlas a lo largo de cinco siglos de prohibición y desprecio. Pertenecen a todo el país, y al mundo entero, estas voces del pasado que ayudan a adivinar otro futuro aposible.

Desde que la espada y la cruz desembarcaron en tierras americanas, la conquista europea castigó la adoración de la naturaleza, que era pecado de idolatría, con penas de azote, horca o fuego. La comunión entre la naturaleza y la gente, costumbre pagana, fue abolida en nombre de Dios y después en nombre de la civilización. En toda América, y en el mundo, seguimos pagando las consecuencias de ese divorcio obligatorio.

Otra resurrección circunstancial de LetraE

S. Herrán, Alegoría del trabajo (ca. 1910).

Los que lleven algunos años en la Red recordarán la existencia de LetraE, ese extraordinario proyecto argentino que se dedicó a escanear libros y artículos académicos de difícil acceso, y a publicarlos de manera renovada en ediciones en PDF, con un formato cuidadísimo que reproducía, incluso, la paginación de los libros originales. Con eso, todos podíamos citar estos libros 'piratas' a partir del número de página del libro original; los libros de LetraE proponían una interesante experiencia de los márgenes, permitían entrar y salir del regimen académico de lectura y escritura a otro, en clave libertaria, que se daba lúdicamente y de manera subterránea en foros de discusión, correos electrónicos, etcétera... Por supuesto que, en este y otros casos, el adjetivo "pirata" podría ser cuestionado: LetraE no buscaba ganancias económicas por lo que hacía y su acción se alineaba, más bien, hacia la construcción de comunidades alternativas, inspiradas en la tradición autogestiva y el socialismo libertario, de las que hay ilustres ejemplos en la red (uno de los más interesantes es hoy el colectivo anarquista Libreremo, en Italia, que de la crítica sobre las políticas de exclusión al interior de las universidades italianas ha pasado a la creación de una gigantesca biblioteca colectiva que intenta reunir los textos más importantes de cada materia universitaria); estas comunidades no siempre han elaborado teóricamente su postura, pero en general se muestran críticas al regimen individualista de propiedad intelectual, que dice que sólo puede leer el que ha comprado "su" libro, que los libros no deben compartirse, prestarse ni reproducirse, lo que conduce a reafirmar, en el plano cultural, la diferencia de clases, pues sólo puede leer el que tiene dinero para comprar libros; a la dinámica que dice que sólo vale la pena leer lo que se puede encontrar en el mercado y que lo que no se edita por las grandes trasnacionales no vale la pena leerse.

En este tipo de proyectos se ha formado la conciencia política de toda una generación, que tiene sus obsesiones y sus fobias, y su relación con el pasado: reivindica ideales de la tradición revolucionaria clásica, pero le tiene fobia al ejercicio de la autoridad; tiene una enorme imaginación política, cuya contraparte es cierta imposibilidad para plantear soluciones estructurales y a largo plazo. LetraE nació y murió como muchos otros proyectos; de repente regresa su recuerdo en alguna página que recopila su obra. Hace un par de días encontré aquí un folder de Esnips que recopilaba casi todo lo que hizo LetraE. Se los dejo, como un testimonio de este mundo interesante en el que estamos viviendo.