Todo Migne en Internet

lunes, diciembre 29, 2008

Aprovecho el fin de año para desempolvar viejos apuntes. Éste es del 18 de junio, y por alguna razón no llegué a publicarlo:

"Gracias a un blog muy interesante, me enteré recién de que la muy importante Patrología latina de Migne está disponible completita en Internet. Por cierto, en el Internet Archive pueden ver algunos tomos en versión facsimilar".

Recuerdos del año que se marcha

miércoles, diciembre 24, 2008


Estábamos trabajando como voluntarios en la consulta sobre la privatización del petróleo. Nos había tocado cuidar una mesa cercana al metro Taxqueña. Zona panista: los días anteriores habíamos tenido problemas con los vecinos; al acercarnos a ellos nos gritaban de cosas, se burlaban con esa amargura particular que sirve mejor para decir que lo estúpido no es criticar que el petróleo sea privatizado, que lo estúpido, lo realmente estúpido, es tener esperanza. Zona cercana al metro, zona de paso, de gente que tiene prisa, que no es de aquí, que nos pregunta por qué estas cosas se hacen sólo en la ciudad de México y no en el pueblo de donde viene: uno alza los brazos, quiere responder que la historia de nuestro país, que el centralismo, que la coyuntura; gente que pregunta si militamos en el PRD, o que nos dice yo trabajé para el gobierno del DF, entiendo tu sinceridad pero no vale la pena, ahí son todos iguales; y uno quiere responder que la responsabilidad histórica, que el petróleo le pertenece a la patria y no al Estado, que se está jugando algo más importante que el futuro de un partido; algo que se intenta salvar casi a pesar de ese partido, a pesar de este presente oscuro y denso que nos abraza como una lápida. Uno quiere disculparse porque sólo se realice esta consulta en la ciudad y no en el pueblo de la gente que pasa; quiere disculparse por ser joven, por ser voluntario, por no militar en el PRD, por ser contemporáneo de una nación de gente sola. Pero para decir todo eso haría falta tiempo, y en esa esquina todo mundo tiene prisa. Por eso Teresa de Calcuta hablaba de la necesidad de encontrar a Dios en la ciudad. Los días anteriores habíamos tenido problemas cuando estábamos volanteando. Hay mala organización, pocos recursos, hay mucha imaginación. No tenemos espacio para que la gente vote de manera sepada a nuestra mesa: tenemos que ingeniárnosla para construir una separación que medio tapa el lugar de votación. Arreglamos hoy la mesa, descubrimos que no tenemos lugar en donde protegernos de la lluvia; vamos al Blockbuster más cercano: la gerente nos dice que nos permite poner la mesa en su sombra si, a cambio, le damos a cada persona que vote un periódico con sus ofertas. Son las ambigüedades en las que tenemos que movernos. Uno quiere disculparse de ciertas cosas; pero de otras yo no quiero disculparme. No me disculpo por no hacer proselitismo, como me lo sugirió el jefe de sección. No me disculpo por respetar la opinión de quienes no piensan como yo: por escuchar a los que se acercan a decir las razones por las que no quieren votar. Por esperar, replegado en mí mismo para permitir la entrada de la gente. Y la gente va a llegar, a pesar de lo que todos creíamos: llegarán los viejos, acompañándose, en grupos de 2, 6, 4. Uno de más de 90 años nos dice yo conocí a mi general Lázaro Cárdenas. Yo tenía 16 años, y el pasó junto a nosotros. Había recién inaugurado la preparatoria para hijos de trabajadores en donde yo iba a poder estudiar. Le estreché las manos. El anciano tiene la figura alargada, como una pluma: renquea, y su altura se mueve con el viento. Trae sus credenciales en una cartera amarrada al cuello, para que no se le pierdan. Usa un bastón, trae pants. Se mueve hacia adelante, de manera repentina, como jalado bruscamente por un viento gigantesco. ¡Y el petróleo es mío! Golpea la mesa con su mano, en un gesto de furiosa dignidad. Uno escucha, replegado en sí mismo para que la gente pueda llegar, y asiente: sí, el petróleo es suyo. La gente llega para hablar de la historia. No sólo vienen a votar. En esta mesa se creó un acuerdo tácito: la verdadera resistencia se nutre de memoria. La memoria está cargada de futuro. No basta con votar, hay que traer al futuro de vuelta. Y son los viejos los que llegan a platicar de la historia. Dos de ellos, una pareja, llegan a las 10 a regañarnos: salieron de misa para votar, pero ninguna de las tres casillas cercanas a su casa se ha instalado todavía. Vinieron caminando desde ahí: tardaron más de media hora; pero no importa, porque ellos saben que tienen tiempo... Hablamos por teléfono para saber por qué no se ha instalado la casilla; aprendemos que algunos voluntarios creen que, por ser voluntarios, tienen derecho a abrir cuando les dé la gana. En estas ambigüedades nos tenemos que mover: la consulta es una gran lección para todos los que quieran escucharla. El marido llega con su chamarra de Pemex. Dice: yo trabajé en esta empresa cuando todo era otra cosa. Ahora no les interesa nada. Comienza a darnos datos sobre la historia del petróleo en México, la historia de la empresa. Nos habla del sindicato, de la corrupción, de la lucha de gente pequeña contra la pérdida de la historia. Habla con una dignidad un poco cargada de rabia. Entendemos sin que nos lo diga: está contando cosas que son importantes. La memoria es importante. Para ella haría falta tener tiempo, y en esta esquina todo mundo tiene prisa: pero no hay futuro sin memoria, y ellos han venido, no a votar, sino a traer a la memoria de regreso a este presente. Llegan dos parejas de ancianos que se apoyan uno al otro al caminar. Uno se pregunta de dónde salen tantos viejos. Y uno entiende, avergonzado, que ellos estuvieron ahí desde siempre, pero que eran invisibles. La pareja se lee las preguntas, ignora olímpicamente aquello de que el voto es libre y secreto; contesta en voz alta mientras va leyendo: nooo, yo no quiero eso. De repente, la señora pasa de leer la pregunta, a contestar, a platicar con su comadre: ella se metió al internet y leyó el proyecto de ley que se está discutiendo en el Senado. Uno descubre sus propios prejuicios: no creíamos que gente tan humilde se metiera al internet, leyera leyes. Viene una mujer anciana de trenza larga, con el pelo blanco, chaparra. Su marido ya votó. Ella lo llama, y le dice en voz baja algo pequeño. Él se me acerca: me pregunta si ella puede votar aunque sea ciega. Yo trato de no decir más que lo que es necesario: que sí puede si trae su credencial de elector, que la legislación permite que su marido le ayude a llenar la boleta. Él habla con ella, en voz baja, y ella suspira, aliviada. Un nieto o sobrino le acerca una silla plegable para sentarse, y el marido le va leyendo las preguntas.

A ninguna de nuestras mesas llegó un solo joven.


***

Incidente de provocación: el sensacionalismo de izquierda había advertido de la posibilidad de escuadrones panistas de la muerte que llegarían a provocarnos. Eso nunca pasó. Llegaron, eso sí, militantes panistas, con sus familias completas, para votar por el a la privatización y comprobar si realmente la consulta estaba abierta a todas las posibilidades. En nuestra mesa les dimos la bienvenida con una sonrisa silenciosa. Pero fue la realidad la que nos provocó. Son casi las nueve de la mañana. Estoy platicando con Anabel, mi compañera de mesa. Creo que el tema tiene que ver con las intrigas políticas de la Roma en la época de Augusto. Vemos, con el rabillo del ojo, que mi mamá y Flor, que están en la mesa de enfrente, nos gritan algo, que se ponen debajo de la mesa. Pero no entendemos muy bien lo que nos dicen. Volteo, desprevenido: por la esquina del Blockbuster se me acerca un hombre. No trae puesta la camisa, y lo primero en lo que pienso es que está gordo. Es moreno y tiene la piel sudada. Trae en la mano derecha una pistola. La mirada ausente. Detrás suyo, policías que lo apuntan con metralletas y no pueden detenerlo. Anabel y yo estamos paralizados. Entonces entiendo que mi mamá me grita algo sobre tirarnos al suelo: tomo a Anabel del hombro, y me meto, con ella, debajo de la mesa. El hombre viene hacia nosotros, pero no nos ve: se acerca al parabús, y una señora agarra a sus niñas del brazo, las mueve al suelo, reza frenéticamente; el hombre cambia de opinión, y regresa hacia nosotros: yo lo veo, le doy vuelta a la mesa mientras él se acerca. Le damos la vuelta a la mesa; nos sigue él; detrás, los policías; debajo, me acuerdo de los dibujos animados, de Bugs Bunny, y pienso en que, desde lejos, la persecución involuntaria nos debe hacer ver bastante chistosos.

El hombre regresa por la misma esquina de Blockbuster por donde llegó. Por fin uno de los policías toma valor, se le acerca y le da un culetazo, intenta agarrarlo, los demás lo siguen, lo dominan entre todos. Regresó el movimiento: todos se acercan, salimos de debajo de la mesa, hay ruido, todos quieren saber que pasó, la señora reza, alguien dice que asaltaron la farmacia, que los tenían amarrados, que alguien logró escapar, que dio la alarma, que eran varios, mi mamá jura que acaba de ver a dos niños con pistolas que se pierden entre la multitud. Anabel tiene el hombro sudoroso. Yo también, pero acabo de descubrirlo.


***

Varios de ustedes dejaron mensajescon motivode la consulta. No pude responder por el cansancio. Quería compartirles esos recuerdos ahora que termina el año.

Televisa, discriminación y muerte

martes, diciembre 09, 2008

Roberto comentó un par de cosas en mi anterior entrada del Teletón. Por eso vale la pena reproducir in extenso la nota periodística:

Muere una señora en el programa de Lagrimita y Costel

El Occidental

23 de noviembre de 2008

Jorge Zamora Fuentes

Guadalajara, Jalisco.- El ama de casa identificada como Genoveva Romero García, acudió al programa "Operación Talento" celebrado en Canal Cuatro de Guadalajara, situado en Avenida Alemania esquina Enrique Díaz de León, llevando a su sobrina Miriam quien es fanática de Lagrimita y Costel.

Ambas se encontraban sentadas en las bancas de abajo para ver de cerca de sus artistas favoritos, y personal de seguridad del mismo programa la quitó de ahí y la mando hasta las gradas de arriba para que no fueran enfocadas por la cámara, sólo por que Miriam padece de parálisis cerebral.

La señora se levantó de su asiento llevándose a la niña y empezó a subir las gradas, y al querer abrazar a la niña para acomodarse perdió el equilibrio y cayó de cabeza desde una altura de más de tres metros, estrellando su cabeza en el piso y muriendo instantáneamente. Al ver a su tía en el suelo, la niña empezó a llorar desconsolada.

Las personas que estaban cerca de donde sucedió el accidente trataron de auxiliar a la víctima al verla que estaba sangrando de la cabeza, pero no tardó en llegar personal de enfermería que se hizo cargo de la situación, y tras de revisar a la mujer y ver que ya había fallecido, solicitaron la intervención de las autoridades correspondientes.

Personal del Servicio Médico Forense (Semefo) arribó al lugar de los hechos para recoger el cuerpo y llevarlo al Departamento de Medicina Legal a donde acudió Crucecita, quien dijo ser hermana de la hoy occisa, y la identificó como Genoveva Romero García, de 55 años, quien tenía su domicilio en calle Elote número 84, en la colonia Mesa Colorada.

Se desconoce si se brindó alguna ayuda a los familiares para los gastos funerales, o si les darán una indemnización.


La nota fue publicada en el diario El Occidental (http://www.oem.com.mx/eloccidental/notas/n942219.htm); fue reproducida en varios sitios de internet, y causó un gran escándalo entre los internautas. A los pocos días de ser difundida en distintos medios nacionales y estatales, Televisa desmintió lo ocurrido, a veces con un tono sospechosamente cercano al de la amenaza. Y si no me creen, vean la nota editorial de Paco Rodríguez, en El correo de Guanajuato:
Noblesse oblige. Una de las voceras de la empresa Televisa me hizo llegar ayer la versión que brinda su sucursal en Guadalajara sobre el incidente en sus instalaciones, de lo que le platiqué aquí en la entrega del domingo. De acuerdo a ello, la nota periodística sobre la que se basó el mensaje que aún corre por la web está llena de imprecisiones. Le comparto parte del texto del comunicado del consorcio televisivo:

"El pasado miércoles 19 de noviembre de 2008, la señora Genoveva Romero García, de 53 años de edad, acudió acompañada de dos de sus hijas de nombre Miriam y Carolina Pérez Romero a la grabación del programa de televisión denominado "Operación Talento" conducido por los animadores Lagrimita y Costel en la Ciudad de Guadalajara, Jalisco.

"Estando presente en el foro de grabación, le fue indicado a la señora Genoveva Romero García que los lugares ubicados en las primeras filas de las gradas, habían sido previamente designados para el jardín de niños Xóchitl, por lo que ante esta circunstancia, su hija Miriam, pequeña que adolece de parálisis cerebral, permaneció en la segunda grada sentada, incluso así aparece en un testigo grabado en el programa del día antes mencionado. Por su parte, la señora Romero y su hija menor Carolina ocuparon otros lugares.

"La señora Romero García por voluntad propia decidió subir las escaleras junto con Carolina, hasta las gradas más altas. Desafortunadamente perdió el equilibrio mientras subía las escaleras, cayó y se golpeó la cabeza. De inmediato y a instancia del personal de Televisa Guadalajara, fue trasladada al Hospital Civil de Guadalajara. Lamentablemente, la señora Romero García, falleció dos días después.

"Cabe destacar que el foro donde se graba el programa tiene una capacidad de 140 personas. Regularmente y como sucedió ese día, sólo entraron 130 espectadores, por lo que había suficiente espacio para la comodidad de la gente en las gradas. El desafortunado incidente no es imputable a la empresa.

"Televisa en su conjunto y en especial nuestra filial en Guadalajara, lamenta profundamente lo sucedido…"

Narra a continuación el boletín para la prensa acciones que Televisa ha realizado para ayudar e incluso para resarcir económicamente a los familiares de la señora fallecida, principalmente a Miriam.

También reitera que en esa empresa no se discrimina y brinda un par de ejemplos, casos de personas con capacidades diferentes, que son empleadas por el consorcio en Guadalajara.

Aclarada la posición de Televisa, este escribidor también aclara. He brindado espacio a su versión, en aras de que el lector, usted, conozca ambos puntos de vista y no por la "advertencia" que en letras pequeñas contiene el mensaje:

"Televisa es conocedora de diversas versiones periodísticas, tanto de medios del estado de Jalisco como nacionales, que refieren hechos total y absolutamente apartados de la realidad en torno al fallecimiento de la señora Genoveva Romero García, que empañan la reputación de la empresa. Televisa se reserva el derecho de interponer los medios legales correspondientes que están a su alcance para hacer prevalecer la verdad y salvaguardar debidamente su reputación".

Cuando la nobleza obliga, las amenazas sobran.

Hoy, la nota de El Occidental ya desapareció de su página oficial. Por suerte, algunos internautas fotografiaron la página; aquí les paso el archivo, para que vean que no se trata de ningún invento:

Ya llegó el Teletón

viernes, diciembre 05, 2008

Lupita Rangel me envió lo siguiente:

La farsa del Teletón

Andrés Valdez Zepeda y Delia A. Huerta Franco

Publicado en Etcétera


El Teletón-México llega a su décima edición este mes, como parte de las actividades "altruistas" en la que participan, entre otras, distintas empresas de la comunicación, personajes del espectáculo y connotados políticos. Creado formalmente con el propósito central de recolectar fondos económicos para construir y financiar los Centros de Rehabilitación Infantil (CRIT) y asistir a los niños con "capacidades diferentes", ayudándolos a su rehabilitación,1 el Teletón ha sido utilizado para hacer negocio. Lucra con el dolor y las desdichas de los menores discapacitados y con la buena fe y los sentimientos de los mexicanos.

Lo que se presenta en los medios como acto filantrópico altamente humanitario, esconde diferentes intereses perniciosos y despropósitos, en los que el lucro y el beneficio mercantil se imponen sobre otro tipo de consideraciones.

Las empresas que aportan al "fondo Teletón" tienen la posibilidad de deducir de sus impuestos lo que están obligados a pagar por ley; finalmente es el fisco el que lo está subsidiando. En algunos casos, las empresas que aparecen como donadoras obligan a sus altos y mandos medios a aportar dinero para el Teletón. Sin embargo, al poderlo deducir, las empresas "altruistas" se apropian de un recurso económico que es de sus trabajadores, haciendo así un doble negocio. Esto es, quien aporta una parte importante de la donación son los gerentes y directores de las empresas, pero al ser deducido fiscalmente por parte de la empresa, éstas obtienen un beneficio económico a partir de la cuota que aportaron sus trabajadores.

Al aparecer, de cara a la nación a través de los medios, como donantes para una causa humanitaria, las empresas obtienen, además, beneficios intangibles como lo es la mejora de su imagen, visibilidad social, un alto posicionamiento, credibilidad y, sobre todo, más rating, lo que se traduce en mayores ventas. Los medios, además, cobran la publicidad asociada al Teletón: nada es gratuito.

Una vez terminada la fiesta mediática de diciembre, las empresas participantes que ya han materializado el beneficio económico y logrado su intencionalidad comercial, se desatienden y abandonan a su suerte a los CRIT, cuyos directivos tienen que acudir a los apoyos gubernamentales para poder subsistir y así ofrecer los servicios de rehabilitación para los miles de niños solicitantes. De hecho, una institución de origen privado como la Fundación Teletón, que está detrás de este proyecto altruista, y los propios directivos de los CRIT, realizan diferentes presiones,2 perdón gestiones, para que los gobiernos en turno, sean federal, estatal o municipal, colaboren en el sostenimiento presupuestal de dichos centros.

En algunos casos, la carga presupuestal para las finanzas públicas es considerable. Por ejemplo, en 2003 la aportación del gobierno del Estado de México fue de 30 millones de pesos, el de Coahuila de 20 millones, el de Guanajuato de 20 millones, el de Oaxaca ocho y el de Aguascalientes seis millones de pesos.3 A decir del titular de Consejo Local Benefactor del CRIT Occidente, Ignacio González López, para 2006 los gobiernos estatales de Coahuila, Hidalgo y Chihuahua aportaron cada uno 28 millones y medio de pesos.4 A esto hay que agregar donaciones de los gobiernos municipales y del gobierno federal.

En el caso del CRIT de Occidente, en Jalisco, el gobierno del estado apoyó en 2006 con un monto de 3.12 millones de pesos, el ayuntamiento de Guadalajara con diez millones, el municipio de Zapopan con tres millones, el gobierno de Tlajomulco con 700 mil pesos y el ayuntamiento de Tlaquepaque con 500 mil pesos.5 A esto hay que sumar los apoyos de los gobiernos de los estados que están ubicados en la región occidente, pues este CRIT atiende no sólo a los niños de Jalisco, sino de los estados circunvecinos.

Somos los ciudadanos, con nuestros impuestos, quienes estamos aportando una parte importante del financiamiento de los CRIT, ya sea mediante la deducción de impuestos de las empresas o por subsidios directos vía donación por parte de los gobiernos, amén de las verdaderas donaciones que hacen particulares y que no las deducen de los impuestos.

Lo que aparece en los medios como un evento altruista propiamente empresarial disfraza una triste realidad: la sociedad es la que financia el Teletón, pero el beneficio principal lo reciben las empresas, como es el caso de Televisa. En este sentido, no es descabellado pensar, y deducir que lo que en realidad está pasando es que estas compañías multimillonarias se benefician con los impuestos de los mexicanos, "haciendo su agosto" en diciembre, convirtiendo al Teletón en un verdadero Negoción: un negocio redondo

1 ésta es una responsabilidad social que le corresponde al Estado resolver pero que históricamente ha sido desatendida. Los niños discapacitados requieren el apoyo incondicional y el Estado tiene que proporcionárselos. Ellos no son responsables de tal negligencia, ni mucho menos del uso mercantil que se hace del Teletón.

2 Al tratar de explicar el porqué de la decisión del gobernador de Jalisco, Francisco Ramírez Acuña, de reducir de cinco a 3.12 millones de pesos la aportación que se hacía desde las arcas estatales entre los años 2005 y 2006, el titular del Consejo Local Benefactor del CRIT Occidente señaló: "Yo creo que (la reducción de apoyos) puede ser por alguna diferencia con algunos de los medios de comunicación que apoyan al Teletón o porque se ha dicho y se ha evidenciado que es el gobierno que menos apoya al CRIT. Además él a mí me prometió que nos iba a apoyar", citado en Héctor Padilla, "Disminuye Paco el apoyo al CRIT", Mural, Guadalajara, 16/XI/06.

3 Mural, Guadalajara, 12/XI/03.

4 Véase Héctor Padilla, op. cit.

5 Idem.


Andrés Valdez Zepeda es catedrático de la Universidad de Guadalajara y miembro del Sistema Nacional de Investigadores.
azepeda@cucea.udeg.mx
Delia A. Huerta Franco es asistente de investigación y profesora de la Universidad de Guadalajara.

En memoria de Antonio López Eire

miércoles, diciembre 03, 2008


El 21 de septiembre murió Antonio López Eire en un trágico accidente. En la UNAM tuvo muchos, muy queridos discípulos; en estos días hay un homenaje en torno suyo. Ojalá se puedan pasar por ahí.