"El voto universal, individual y secreto ha sido una invención genial de la burquesía. El día de una votación las clases y grupos sociales se disgregan en una serie de individuos que dejan de pensar colectivamente, como sí ocurre en las huelgas, las manifestacioens o cualquier otro acto de protesta, y en la "cámara secreta" emergen entonces las dudas, los temores, las incertidumbres que llevan a optar por lo establecido [...]".(FLORES GALINDO, "El voto por Blanco" [1978], recogido en Obras completas, Lima, Sur, 1997, p. 89).
No sé si será una crueldad citarlo hoy, en este nuevo contexto.