martes, febrero 02, 2010

Apunte: una caricia



Una tierra, un continente, un respiro.

Paso a través de tu cuerpo con mis manos
que intentan guardar la memoria del paisaje perdido.

Permitir el pasar del paisaje.

Permitir el recuerdo.

Tendríamos que mirar por la ventana,
a la izquierda,
con la mirada vacía.

Permitir el silencio:
todo lo que hoy se marcha
estuvo vivo alguna vez.

Todo lo que resucita.

Tendríamos que morder una manzana.
Escribir una carta sincera.
Hablar -por ejemplo- por teléfono.

Pronunciar con la mano abierta nuestro nombre secreto.

Las calles doradas de lluvia
que se abren de cuajo
con el beso sorpresivo de un rayo de sol.

Nuestro nombre secreto.
Un globo que se aleja.
O la danza del polvo en la mañana calurosa,
a través de la ventana abierta.
O el silencio de la noche.

Nuestro nombre que palpita.

Una promesa:
tras la tierra encontrarás la tierra.
Y por eso, permite que hoy se marche lo que hoy pasa.

Nuestro nombre secreto
que palpita como el sol,
a través de nuestras ropas.