viernes, febrero 29, 2008

31 minutos

Dos excelentes canciones sobre la discriminación (extraídas del que es, probablemente, el mejor programa televisivo para niños hecho en América Latina):



Profesores y compañeros,
mi drama les quiero contar:
tengo que venir al colegio
pero no me gusta estudiar.
No entiendo nada de letras,
los números me dan igual,
y si me preguntan de historia
yo les digo "al diablo Vietnam".

Pero hay algo que vive en mi cuerpo
y que nunca podré controlar:
son mis pies que me queman por dentro
y que sólo me piden bailar.

¡Nunca un siete me voy a sacar!
¿por qué no ponen sietes por bailar
en la escuela?

El sicólogo dijo: "dislexia"
el cura, "semilla del mal"
los padres, que soy mala junta
y el rector sólo me quiere echar.
Yo no quiero ser niño problema
sólo quiero de curso pasar
salir como sea del colegio
y por una moneda bailar.
Que los pasos me lleven muy lejos,
hasta el centro de la capital;
que las notas las ponga la gente
cuando vean mis piernas volar.

¡Nunca un siete me voy a sacar!
¿por qué no ponen sietes por bailar
en la escuela?




¿Cómo está Su Señoría y todo el público en la sala?

Alza las manos si tu eres inocente,
Alza las manos si tu eres culpable.

Yo soy un abogado muy profesional:
He dedicado mi vida entera a estudiar,
Fui el primer alumno en la facultad,
Defiendo a mis clientes con habilidad...
Pero el juez no confía en mí

Porque hablo como idiota,
Porque hablo como idiota,
Porque hablo como idiooota...

Cansado del rechazo, me fui a otro país;
Quería más respeto, quería ser feliz.
Estudié como un loco, aprendí otros idiomas
Para entrar a trabajar al bufete del lugar.
Pero todos se reían de mí...

Porque hablo como idiota,
Porque hablo como idiota,
Porque hablo como idiooota...


Defendí a un inocente con pruebas irrefutables.
El caso estaba claro: él no era el culpable;
El jurado se burló, el fiscal no oyó,
Y en la cárcel mi muchacho terminó...

Como idiota...
Me dijo el juez,
Como idiota... Y el actuario,
Como idiota... Y la prensa,
Como idiota... Y la gente,
Como idiooota...

Y yo les digo algo: nunca voy a cambiar;
Yo hablo como quiero, como se me da la gana.
Si no les gusta no es mi problema,
Es problema de la gente que no es buena.

Como idiota... ¡Como quiero!
Como idiota... ¡Es más sabroso!
Él habla como idiota... Es más hermoso.
Como idiota... ¡Es mi derecho!
Como idiota... ¡Está en la Constitución!
Como idiota... ¡Protesto, protesto!
Él habla como idiota... ¡Culpable, culpable!
Como idiota... Objeción.
Como idiota... Ha lugar.
Como idiota... Denegada.
Él habla como idiota... ¡Silencio en la sala!
Como idiota...
Él habla como idiooota...


¡Qué idiotas!


Maravilloso: el género musical de las dos canciones apela, también, a contextos muy mal vistos por el común de la sociedad: una canción es una cumbia; la otra, un reggae. Los dos son géneros de música para 'nacos' o pachecos; gente pobre y sin buen gusto, que no tiene por qué estudiar ni ganar juicios.

La primera es más gozosa: apela al cuerpo como espacio en donde se vive la diferencia respecto del discurso de la escuela, con su necesidad de calificar, medir, juzgar, competir; el niño afirma su diferencia respecto de ese discurso, y desde ella también lo cuestiona ("¿por qué no ponen sietes por bailar en la escuela?"). La segunda es más terrible, más cruel, está llena de humor negro: ocasiona una especie de risa horrorizada. El muchacho de ahí ya tiene una carrera y está orgulloso de sus esfuerzos; intenta desarrollarse profesionalmente, y se topa, de manera constante, con un racismo maquillado por la pretendida objetividad de la ley. ¡Es una chingonada que el terreno donde se desarrolla la canción sea, justamente, el de un juzgado! Es una canción muy hermosa, porque en ella vamos oyendo cómo el muchacho pasa, de repetir el discurso que dicen de él, a criticarlo; y la crítica, que se desarrolla en el último coro, toma, ella misma, la forma de un juicio penal, con acusaciones y respuestas. ¡Qué buenos son los de 31 Minutos!

2 comentarios:

Martha Patricia Reveles dijo...

¡¡¡¡¡¡Soberbio!!!!! Me voy a la cama unn poco más feliz. Desde ya ERES mi asesor oficial de blog. Me stás dando unas ideas, polémicas como todas las buenas ideas. Ese blog del que te hablé va a quedar para pelea de gallinas y uno que otro gallo despistado. ¡¡¡Yeah!!!

Lucía Borjas dijo...

Si, los de 31 Minutos son muy buenos, yo los veía por Nick, pero ahora no sé si es que los dejaron de pasar... o ya no veo casi tele.

De hecho creo que con la situación que tenemos en Venezuela y el problema de la guerrilla y paracos en Colombia ver tele me resulta algo un poco repugnante...

saludos