jueves, febrero 21, 2008

Los peores salarios del mundo

Les cuento un poco de mi vida diaria: soy estudiante de la maestría en letras de la UNAM (termino mis créditos en mayo); soy profesor en la licenciatura, y además doy cursos de redacción en vacaciones; hago notas periodísticas de manera freelance, y corrección de estilo; soy ayudante de investigación en CONACYT (y hago muchas cosas que no se pagan, como escribir poesía y participar en seminarios de investigación con mis amigos)... Lo hago todo con sentido del humor, porque el sentido del humor es lo último que se pierde. Pero es que hace algunas semanas un amigo canadiense de mi novia le decía que, puesto que hago tantas cosas, seguro debería de ganar muchísimo dinero... Como el sentido del humor es lo último que se pierde, sirva esta nota para celebrar la entrada número 151 de nuestro blog...

Se consolida México como el país con los peores salarios: UNT
Patricia Muñoz Ríos / La Jornada

México se consolida como el país con los niveles salariales más bajos del mundo. “Tenemos la nación con los trabajadores más mal pagados –sean obreros o profesionistas– y con los gobernantes con mayores ingresos”, consideró el dirigente de la presidencia colegiada de la Unión Nacional de Trabajadores (UNT), Francisco Hernández Juárez.

El líder señaló lo anterior ante los miembros del sindicato minero. En el acto habló de los niveles salariales en el país y las innumerables violaciones laborales que se cometen.

El dirigente dijo que “el gobierno de Felipe Calderón, al igual que los anteriores, está cargando sobre los hombros de los trabajadores el peso de la política económica”.

Sostuvo que el poder de compra de los salarios ha caído a niveles impensables, “casi en 70 por ciento” respecto de los de hace cuatro sexenios. Puso como ejemplo que con el minisalario sólo se pueden adquirir 5 kilos de tortilla, cuando al inicio de los gobiernos neoliberales con un mínimo se podían comprar más de 50 kilogramos de ese alimento.

Hernández Juárez planteó que aun cuando este gobierno asegure, por un lado, que la economía mexicana va a resistir el embate recesivo de Estados Unidos, la verdad es que por el otro, reduce la expectativa de crecimiento de 3.5 a 2.5 por ciento, lo que significa que sí habrá un fuerte impacto y que las turbulencias van a pegar sobre todo en rubros como el empleo.

Así, el país va a tener una de las tasas más bajas de crecimiento económico a escala mundial, inclusive por debajo de la región asiática, donde se pronostica un 7 por ciento; India, con 9; China, con 11.9; y también continentes como África con 6 por ciento y América Latina con 5, y más bien va a estar cercano a Haití, donde se prevé un 5 por ciento, según planteó el también líder del Sindicato de Telefonistas.

Hizo ver que en los pasados 25 años México creció 60 por ciento y la economía china más de 300 por ciento, ya que las políticas económicas emprendidas “han sumido al país en la mediocridad”.

D
e una vez les regalo una anécdota que les debía, en boca del Monsiváis de los escritores antiguos. Advierto que está contada con todo el melancólico machismo de la cultura griega:

Soción, de la escuela peripatética, fue un varón en verdad no desconocido. Compuso un libro colmado de muchas y variadas historias, y lo intituló El cuerno de Amaltea: esa frase significa aproximadamente como si dijeras "El cuerno de la abundancia".

En ese libro se halla escrita esta historia sobre el rétor Demóstenes y la meretriz Lais:

"A causa de la elegancia y la belleza de su aspecto -dice-, Lais ganaba abundante dinero; en su casa eran muy nutridas las reuniones de hombres ricos procedentes de toda Grecia, y no era admitido sino quien daba lo que ella había pedido, mas pedía exorbitantemente".

Dice que de allí nació aquel adagio frecuente entre los griegos:

"No de todo hombre es la travesía a Corinto",

porque en vano iba a Corinto, a casa de Lais, quien no pudiese dar lo que le pedía.

"A ella fue a hurtadillas aquel famoso Demóstenes, y le pidió que le diese acceso a ella, pero Lais le pidió diez mil dracmas -eso equivale a diez mil denarios de nuestra moneda-. Herido y espantado por la petulancia de la mujer y por la enormidad del dinero, Demóstenes se volvió y al irse dijo:
"A tanto precio no compro yo el arrepentimiento".

Pero son más graciosas las mismas palabras griegas que se cuenta que dijo él:

"No compro yo -dijo- un arrepentimiento de diez mil dracmas".
(AULIO GELIO, Noctes I, viii, trad. A. Gaos).

3 comentarios:

J. Roberto Cruz Arzabal dijo...

Los peores salarios (los "más mal pagados" según FHJ)... vaya que sí. aunque no puedo dejar dep ensar, ¿cuánto ganará el valiente y puntual Hernández Juárez?, seguro gana una miseria, tanto como para tratar de durar el mayor número de años frente a su sindicato, claro, si no no alcanza.
El fragmento de Aulio Gelio es sensacional. Si hubiera conocido esa frase antes, hubiera salido mejor librado de algunos desprecios... el Monsiváis antiguoa, jijiji. Un abrazo

Rafael Mondragón dijo...

Jajaja... La de los sindicatos es una excelente observación, amigo, y me hace recordar aquella otra, epigramática, de Marx, sobre cómo en el capitalismo los que más trabajan son los que menos ganan; porque, por supuesto, en este país hay gente que trabaja mucho más que yo, y más duramente (el edificio que están construyendo al lado del mío está lleno de buenos ejemplos). Y hablo de "los sindicatos" en general, porque no conozco la carrera de FHJ, pero sí he visto lo que ocurre con muchos otros sindicalistas.

Sí, la frase de Gelio es buenísima; digna de aparecer en la canción de arrabal más arrabalesca, ¿no? Otro abrazo a ti, es siempre un gusto leerte.

Anita Iruretagoyena dijo...

Amigo!

Me gusta mucho leerte. Aprendo todo el tiempo.

Ya hemos hablado de lo importante que es documentarse constantemente. Cosa que me hace pensar que lo que más extraño de mi empleo es la posibilidad de leer diariamente cinco periódicos.

Las buenas nuevas es que a falta de esa posibilidad, puedo leerte con más continuidad, y así suplir mi otra carencia.

Te quiero